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viernes, 12 de julio de 2013

DIARIO DE UN VIAJERO EN BUSCA DE UN NATURALISTA: DARWIN (II) BRITISH MUSEUM DE LONDRES



Sería una tontería comenzar este artículo donde ayer acabe el del museo de Historia Natural, pero la rabia es tremenda al comparan las políticas culturales de la ciudad de Londres donde dan gratuidad a los museos y las arcaicas y contramarketinianas de nuestros gobernantes zafios y lerdos, amigos del pelotazo y enemigos de la cultura, pero bueno ya no sigo por ahí que me caliento.

El British Museum es probablemente lo más grande que yo haya visto en museo, nos es una pinacoteca al uso y por eso es loable el esfuerzo conservador. Que los británicos usurparon, robaron y se beneficiaron en sus conquistas y sus colonias está clarísimo, pero que han sabido conservar todo ese legado e incluso pienso que mejor que algunos de sus verdaderos dueños ( solo me remito a como está todo en Grecia o como se está gestionando los tesoros egipcios, no me cabe la menor duda. El Británico es un museo brutal, grandioso y que todos deberíamos visitar al menos una vez en la vida. Sus salas son la historia de nuestra humanidad, el legado más maravilloso que nos dejaron nuestros antepasados desde que la humanidad comenzó a crear arte, un recorrido cultural de lo más completo por la historia de nuestra especie y sobre todo por los que nos lo han descubierto. Y eso es lo que nos trae aquí de la mano de Ecowildlife.

Pero yo vine aquí, esta vez, buscando el camino que llevo a Darwin a descubrir tantas cosas y escribir esas teorías tan revolucionarias que conmovieron al mundo. Y si en el museo de Historia Natural uno llega hasta los cimientos de sus teorías, aquí se descubre que los grandes instigadores de estas teorías fueron los ventureros comerciantes y mecenas que importaban de allende sus fronteras los preciados tesoros de esas extrañas culturas. Coleccionistas de artes y de naturaleza que donaron al británico sus colecciones y que abrieron este “libro” a ojos escrutadores como los de Darwin. En las salas más viejas del museo se les rinde homenaje y vemos como a través de esas viejas colecciones, muchos pudieron comparar esas culturas o esas otras vidas tan alejadas. El mismo Darwin cuando formuló su teoría de que el hombre y el simio tenían un eslabón común, concluyó que ese eslabón estaba en África y que era allí donde debíamos buscar a nuestro antepasado más lejano. Darwin nunca piso suelo africano pero supo ver en los vestigios, en los cuadernos de otros exploradores, en los fósiles de las colecciones privadas, que nuestro antecesor, nuestro Adán, se levantó un día en África y continuo caminando hasta poblar la tierra. Y todo eso lo he podido ver hoy de forma gratuita en el British Museum de Londres y hasta aquí hemos llegado de la mano de Ecowildlife


Mañana más. 

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