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viernes, 21 de marzo de 2014

JULIO VERNE EN LOS CÁRPATOS. RUMANÍA

Estos días estamos preparando un eco expedición  a los Cárpatos y el Delta del Danubio, los consejos y actividades que estamos creando con ellos son válidos para cualquier viaje y por eso iré recogiendo en ese blog alguno de aquellos que creo son válidos para todos. En esa búsqueda de información he topado con un interesantísimo libro de Julio Verne sobre su fantástico viaje y me sirve para referenciar que es algo básico, antes de iniciar un nuevo viaje documentarse sobre esas áreas para intentar dar la máxima cobertura ludica y complementario del viaje. De igual modo se intenta que el viajero conozca parte de la cultura que va a visitar no centrándose solo en la temática, naturalista en este caso, del viaje. El conocimiento de la cultura del país basado en su literatura es una forma amena de “llenarse” de viaje.


Julio Verne en su libro “El Castillo de los Cárpatos” nos hace un relato fantástico de la zona a través de personajes rurales llenos de vida y de creatividad y donde profundiza en la leyenda de los vampiros. Los personajes, el hilo narrativo y el detalle del territorio que va recreando, nos ilustran mucho más que algunos de eses guía repetitiva que encontramos en el mercado.

Con tan solo este fragmento, hemos llegado a conocer mucho de la etnografía de la zona y de sus gentes. Se trata de un encuentro en el camino de un vendedor ambulante de anteojos, termómetros, barómetros y relojes de bolsillo con un pastor de los Cárpatos. Dice que el buhonero, “lo que no guar¬daba en el morral que, sujeto con correas, llevaba a la espalda, lo col¬gaba del cuello o de la cintura; un verdadero buhonero, algo así como un escaparate semoviente... Probablemente el judío partici¬paba del respeto o del temor que los pastores inspiran. Así que salu¬dó a Frik con la mano. Después, en lengua rumana, que participa del latín y del eslavo, dijo con acento extranjero:

¿Qué tal marchamos, amigo?

-Marchamos con el tiempo, respondió Frik.

Entonces hoy habrá ido bien. ¡Con este tiempo! ...

Mañana irá mal, porque...lloverá.

¿Lloverá? Exclamó el buhonero. ¿Es que en vuestro país llueve sin nubes?

-Las nubes ya vendrán esta noche... ¡y por allá abajo, por el lado malo de la montaña!

¿Y cómo Veis eso?

En la lana de mis carneros, que está áspera y seca como pellejo curtido.

Pues tanto peor para los que tengan que andar por esos caminos.

Y tanto mejor para los que se queden en la puerta de su casa.

Hay que tener una casa, pastor.

Algo asombroso, no he encontrado una sola guía que describe el carácter rumano como lo hace este sencillo párrafo del libro de Verne.

Dicen que en ese libro si inspiro Bran Stoker para novelar su Drácula. Stoker recoge en las primeras 60 páginas de su libro de una forma fantástica y con maestría inigualable el viaje, a través de las regiones de Transilvania que hacen de Jonathan Harker, el protagonista de la historia, al castillo del Conde. Son 60 maravillosas instantáneas en un verdadero canto a la técnica narrativa del suspense, de una de las regiones más hermosas y enigmáticas de Rumania. Seguiremos hablando de todo esto.

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