LA BERREA DEL CIERVO MÁS TEMPRANA EN EL PARQUE NACIONAL DE DOÑANA
A finales de agosto, cuando el verano empieza a ceder suavemente, el entorno cobra una energía distinta e inquieta. Es en este momento cuando los machos abandonan la tranquilidad de sus refugios diurnos en el brezal para dar comienzo a uno de los espectáculos más apasionantes de la vida silvestre. Tanto al despuntar el alba como al caer la última luz de la tarde, estos imponentes ejemplares se desplazan hacia los márgenes de la marisma, atraídos por la presencia de los harenes de hembras que allí se congregan.
En este escenario de transición es donde estalla la tensión de la berrea. Los machos se miden, braman y se enfrentan en encarnizadas disputas de astas, combates rituales pero feroces que decidirán qué individuos ganan el derecho a perpetuar su linaje y convertirse en los padres de la siguiente generación de ciervos.
La época estival deja la marisma en su punto más seco, casi despojada de cobertura herbácea y con una vegetación reducida al mínimo. Sin embargo, lo que podría parecer un paisaje ámbar y austero se convierte en una ventaja excepcional para el observador: al no haber matorral denso que oculte la escena, el horizonte se despeja regalando una visibilidad impecable. Cada movimiento, cada persecución y cada duelo se pueden contemplar con un nivel de detalle único, permitiendo presenciar en primera fila todo el ajetreo y la fuerza pura de estos animales en su estado más indómito.Es la primera berrea de la península que se va alargando hacia el norte a medida que los días se acortan y comienzan las primeras lluvias, el año pasado la vimos en septiembre en Cabañeros y el anterior en Monfragüe a primeros de octubre.
Os dejo un corto vídeo sobre la Berrea
A los que os llame la atención este fenómeno de la naturaleza os hemos preparado dos salidas para septiembre, una a mediados de Septiembre y otra a finales, si queréis acompañarnos tenéis toda la información en este enlace .


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