El cometa Hyakutake y la era dorada de la astronomía en España
C/1996 B2 (Hyakutake) Hay momentos en la vida que dividen nuestra visión del mundo en un antes y un después. El mío ocurrió una noche helada de marzo de 1996, en el municipio de Sort, en pleno Pirineo catalán. Lejos de las luces urbanas, la noche montañosa ofrecía una oscuridad implacable y limpia. Al alzar la vista, allí estaba: el cometa C/1996 B2 (Hyakutake) cruzando el firmamento. No era una mancha tenue que requiriera imaginación; era una espada de luz espectral, una traza verde y azulada que se extendía a lo largo de decenas de grados en el cielo nocturno. Aquel encuentro no solo me sobrecogió: encendió en mí una fascinación indestructible por la astronomía. El cometa Hyakutake fue descubierto apenas unos meses antes de su punto álgido, en enero de 1996, por el astrónomo aficionado japonés Yuji Hyakutake. Cuando alcanzó su punto de máxima aproximación a la Tierra el 25 de marzo, se situó a tan solo 15 millones de kilómetros de nosotros (unas 40 veces la distancia a la Luna...



