Notas de campo de la Montaña Palentina. Osos, gatos y lobos.
Este precioso macho de gato montés se erigió en gran protagonista de la salida. Es muy significativo poder “escuchar el silencio” para aquellos que vivimos en la sociedad del ruido, y en ese silencio, frente a nosotros, transcurre la vida de la montaña “Allí se puede escuchar el silencio”, nos comenta Tino, nuestro guía por la Montaña Palentina. Y no tardamos en comprobarlo, apostados en una cornisa caliza a la que nos hemos encaramado rayando el sol. Estamos en un rincón de la umbría de una de las cimas icónicas de la comarca para hacer una espera de grandes carnívoros. Es muy significativo poder “escuchar el silencio” para aquellos que vivimos en la sociedad del ruido, y en ese silencio, frente a nosotros, transcurre la vida de la montaña. Arriba, en la divisoria de aguas, tres rebecos cantábricos pastan con la parsimonia del que se sabe casi invulnerable. Los ciervos, incluido un macho de impresionante arboladura, se mueven entre los brezos y las escobas. El grupo de vacas q...



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