Perú, el Camino del Sol: De Puno a Cusco tras las huellas del Altiplano
Ese trayecto no es solo un viaje por carretera; es una transición mágica donde el Altiplano andino se funde lentamente con el Valle Sagrado, cargado de misticismo, historia y paisajes que quitan el aliento. Hay rutas que se recorren con el cuerpo y otras que se graban en el alma. Cruzar el Altiplano peruano desde Puno hasta Cusco en coche es una de ellas. No es solo un trayecto de unos 390 kilómetros; es un viaje en el tiempo. Al encender el motor, es inevitable que te asalte una melancolía aventurera, casi cinematográfica. Es imposible no sentirse un poco como aquel joven Ernesto "Che" Guevara y su amigo Alberto Granado en Diarios de Motocicleta: dos almas devorando kilómetros de asfalto, polvo y horizontes infinitos en busca de la América profunda. Dejamos atrás el azul infinito del Lago Titicaca para adentrarnos en la inmensidad de la estepa andina. Prepara la cámara y baja la ventanilla; el aire es frío, pero el sol del Altiplano quema con fuerza, nuestra primera parada...



