EL OSO POLAR_ COEXISTENCIA EN EL ÁRTICO CANADIENSE
A diferencia de otros úrsidos, el oso polar es considerado técnicamente un mamífero marino, ya que pasa la mayor parte de su vida sobre el hielo glaciar y el mar helado.
Su población mundial se divide en 19 subpoblaciones distribuidas a lo largo del Círculo Polar Ártico, abarcando territorios de cinco naciones: Canadá (que alberga aproximadamente el 60-65% de la población mundial), Alaska (EE. UU.), Groenlandia (Dinamarca), Noruega (archipiélago de Svalbard) y Rusia. Actualmente esta clasificado como Especie Vulnerable por la UICN, se calcula que quedan entre 22.000 y 31.000 individuos en todo el mundo.
Su mayor amenaza no es la caza —hoy fuertemente regulada y reservada principalmente a comunidades indígenas de subsistencia—, sino el cambio climático. El aumento de las temperaturas globales está derritiendo la banquisa ártica antes de tiempo en primavera y retrasando su formación en otoño. Al acortarse la temporada de hielo, disminuye drásticamente el tiempo de caza de las focas, reduciendo sus reservas de grasa y afectando a las tasas de reproducción. Al tener menos alimento las osas dan a luz con poca capacidad de amamantar a sus crías, muchas de ellas perecen antes de salir de la cueva de nacimiento y otras no soportan llegar al siguiente invierno sin comida.
Vídeo de nuestros avistamientos de osos polares
La vida del oso polar es una danza continua entre la abundancia invernal y la austeridad estival:
Invierno y Primavera (La Gran Caza): Cuando el mar se congela, los osos patrullan la banquisa utilizando sus agujeros de respiración para cazar focas oceladas y barbudas. La grasa almacenada durante estos meses es vital para sobrevivir el resto del año.
Verano e Inicio de Otoño (El ayuno): Al fundirse el hielo marino, los osos quedan varados en tierra firme. Durante unos 3 o 4 meses entran en un estado de "hibernación en movimiento": reducen su metabolismo y sobreviven consumiendo únicamente sus reservas corporales.
Nacimiento y Maternidad: En otoño, las hembras gestantes excavarán guaridas de maternidad en la nieve o en la tierra de la tundra. Entre diciembre y enero nacen los cachorros (generalmente dos), pequeños, ciegos e indefensos. La madre los amamantará dentro de la cueva hasta principios de primavera, cuando salen al exterior preparados para aprender a cazar en la banquisa.
Estar en Churchill (Manitoba, Canadá), conocida como La Capital Mundial del Oso Polar, es comprender que aquí el ser humano es un invitado transitorio. En este aislado enclave del subártico no hay vallas ni fronteras naturales que separen el pueblo de la vasta tundra. En octubre y noviembre, cientos de osos bordean la costa de la Bahía de Hudson esperando a que se congele el mar, creando una interacción única entre la fauna salvaje y los habitantes locales.
El oso que me asustó
Vivir en Alerta ConstanteCaminar por Churchill requiere un respeto absoluto. Las casas y vehículos permanecen sin cerrar con llave por si alguien necesita refugiarse de emergencia si un oso aparece de la nada. Existe la patrulla Polar Bear Alert Program (del Manitoba Department of Natural Resources), encargada de vigilar el perímetro las 24 horas del día. Una mañana. caminando por la playa sentí el escalofrío que recorre el cuerpo cuando sientes la presencia del plantígrado aunque tan solo sea una imagen creada por tu mente, un zorro fue el causante del susto y en una segunda ocasión en el atardecer, senti a tiempo la presencia cuando oteaba el horizonte buscándolo, su presencia enorme se planto a escaso 20 metros de mi sin casi haberlo advertido antes, fue un momento difícil de describir.
Cuando un oso hambriento y curioso se aproxima al pueblo atraído por olores, la primera medida es "asustarlo" utilizando petardos, sirenas y luces para devolverlo a la tundra.
El "Polar Bear Jail" y la espera de la Banquisa. Si un oso insiste en adentrarse o muestra un comportamiento persistente, el equipo de conservación interviene de forma directa. Tuve la oportunidad de conocer cómo funciona esta arriesgada logística:
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| El oso hostigando al ranger que más tarde lo va a sedar y "detener" |
Sedación y Captura: Los agentes anestesian al oso mediante un dardo tranquilizador administrado a una distancia segura o desde un vehículo/helicóptero. Más tarde es trasladado al Centro de Detención (Holding Facility): Popularmente conocido como la "Cárcel de Osos Polares", se trata de un edificio blindado sin ventanas ni comida. Al no darles alimento, se evita que los osos asocien la presencia de asentamientos humanos con comida rápida. Durante su estancia (que puede durar unas semanas), permanecen en penumbra y tranquilidad para minimizar su estrés.
Finalmente, cuando la bahía comienza a congelarse y el hielo se afianza, llega el momento de la liberación. Los osos son sedados de nuevo, colocados en una red de carga suspendida bajo un helicóptero y transportados docenas de kilómetros al norte, lejos del pueblo.
Es la prueba de que el ser humano y la fauna salvaje pueden coexistir mediante la conservación preventiva, garantizando que el oso polar regrese al único lugar donde verdaderamente reina: la inmensidad del hielo ártico.
Salimos de nuevo en Octubre al reino helado del Oso Polar, si quieres más información, no dudes en visitarnos en este enlace.
Vídeo de la escena completa de la "detención" del oso polar




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