UGANDA: La travesía de Posho, El Guardián de las Crestas de Bwindi

Magara desafiante ante la cámara
Magara es hoy el lomo plateado que ostenta la dominancia absoluta de la familia Posho. Se caracteriza por su temperamento sereno pero firme, su imponente presencia física y una notable paciencia con los miembros más jóvenes.


El sol de la mañana apenas comenzaba a disipar la espesa niebla que envuelve los abismos del sector de Nkuringo, al sur del Parque Nacional Selva Impenetrable de Bwindi. Entre el crujido de las ramas y el murmullo del viento sobre el dosel forestal, una silueta colosal destacaba entre la vegetación húmeda. Era Magara, el imponente lomo plateado que hoy lidera la dinastía fundada por el legendario Posho.

Para los rastreadores y guardabosques que recorren estas laderas verticales, la historia de esta tropa es más que un registro científico; es un relato de tenacidad, lealtad y supervivencia en uno de los rincones más salvajes y amenazados del planeta.

Años atrás, cuando la tropa comenzó su largo camino de habituación para permitir que los humanos contemplaran su mundo sin alterar su esencia silvestre, los rastreadores pasaban semanas enteras adentrándose en el corazón de la selva. Tras largas jornadas de marcha siguiendo huellas e impresiones en el follaje, la tropa fue bautizada en honor al alimento sencillo que daba fuerzas a los guardias al caer la noche: el posho, la tradicional masa de harina de maíz que sustenta a las comunidades locales.

Fue el lomo plateado Posho quien, con temple de acero y sabiduría heredada de sus antepasados, separó a su grupo de la gran tropa de Nkuringo para reclamar su propio territorio en las crestas más altas del parque. Posho pertenecía al histórico grupo Nkuringo (entonces liderado por el famoso lomo plateado Rafiki, del que hoy se conserva una estatua en las oficinas del parque).

Como ocurre habitualmente con los machos fundadores cuando envejecen o enfrentan presiones internas, la jefatura del grupo pasa gradualmente a un sucesor más joven y fuerte. Magara uno de los machos del clan, consolidó la posición de liderazgo como el alfa definitivo, mientras que la tropa conservó el nombre histórico de "Posho" en homenaje a las raíces del grupo y a la época en que fue habituado por los rastreadores. No se sabe con certeza si Posho murió, no se ha encontrado su cadáver y se cree que todavía habita en solitario algunas de las crestas de este parque impenetrable-

Vídeo sobre Magara y su familia: El actual líder alfa

Magara custodia un grupo compuesto por aproximadamente 14 a 17 miembros. Su trabajo no solo implica defender el territorio en el sector de Nkuringo, sino también guiar a 8 hembras adultas, jóvenes y varias crías por los terrenos más escarpados del parque. Actualmente, Magara es la figura que mantiene unida a esta familia en una de las zonas de mayor altitud y belleza de la selva. Su mirada tranquila pero de aspecto fiero, le hace temible ante sus competidores.

Llevábamos casi tres horas descendiendo por una ladera húmeda y resbaladiza cuando el rumor del agua corriente nos indicó que nos acercábamos al fondo del valle. Allí, donde un pequeño riachuelo de montaña se abre paso entre rocas cubiertas de musgo y helechos gigantes, la selva se detuvo. Magara, el lomo plateado, estaba de pie a escasos metros de la orilla, lavando con parsimonia unos brotes silvestres antes de comerlos.

El tiempo pareció congelarse. Al sentir nuestra presencia, levantó despacio su enorme cabeza de lomo plateado. No hubo agresividad ni tensión en su movimiento, solo una mirada serena, profunda y sobrecogedora que parecía evaluar nuestra alma en absoluto silencio. El sonido del agua chocando contra las piedras era el único testigo de ese instante suspendido en la selva; un cara a cara cara inolvidable con el verdadero guardián de Bwindi que nos dejó sin aliento.

Uno de los bebes del grupo de Magara

El reto del trekking: Terreno y exigencia física

Rastrear a la familia Posho implica adentrarse en uno de los sectores más técnicos de Uganda. La experiencia es inolvidable, pero no debe subestimarse:

Nivel de dificultad: De moderado a alto (exigente).

El terreno: Pendientes resbaladizas con inclinaciones pronunciadas, barro denso, suelo cubierto de raíces expuestas y vegetación tupida que requiere el uso continuo del machete por parte de los guías.

Duración: La caminata puede tomar entre 2 y 7 horas en total, dependiendo de dónde haya decidido pernoctar la tropa. Esta vez nos llevo más de 4 horas poder apreciar a nuestros primos alimentándose y descansando a la orilla del riachuelo.

Consejo clave: Contratar un porteador local en el punto de partida no solo brinda ayuda imprescindible con la mochila en los tramos empinados, sino que apoya de forma directa a la economía de las comunidades que rodean el parque.

Aunque el número de gorilas de montaña ha mostrado una recuperación esperanzadora gracias al ecoturismo, la familia Posho habita en una frontera frágil:
Magara alimentándose a la orilla del rio

La reducción del hábitat: Bwindi es, en la práctica, una "isla verde" rodeada por una de las densidades demográficas humanas más altas de África rural. La presión agrícola en los límites del parque estrecha cada vez más el espacio disponible para la fauna. De hecho para acceder a su hogar debimos cruzar una plantación de te que se extiende prácticamente hasta la linde con el parque nacional.

El dilema de la habituación: El proceso de habituación permite que el turismo financie la protección del parque y los sueldos de los guardabosques. Sin embargo, genera el riesgo de la "humanización" del ecosistema: los gorilas pierden el miedo instintivo a las personas, lo que los expone a enfermedades humanas (con las que compartimos más del 97% del ADN) y facilita que en ocasiones crucen los límites del parque hacia los cultivos locales, generando conflictos con los agricultores.

A pesar de estas amenazas, el turismo responsable sigue siendo el escudo principal de Bwindi. Mantener la distancia de seguridad recomendada (7 metros) y usar mascarilla durante la observación son pequeños gestos que garantizan que tropas como la de Posho mantengan su naturaleza salvaje y sus cuidadores y las fuerzas de la UWA puedan garantizar su seguridad y supervivencia.

Las plantaciones de te llegan hasta el borde del cada vez más reducido territorio de los gorilas

Comentarios

  1. Una de las experiencias más bonitas que se pueden tener, la dificultad y el cansancio para llegar se desvanece en cuanto estas delante de ellos. Y lo sorprendente es la tranquilidad y paz con que los estás viendo.

    Y sobre todo no olvidar a todos los que hacen posible que los podamos visitar desde los rangers a los porteadores.

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    1. Asi es amigo Javier, un viaje mágico. Comparte con la family¡¡¡¡¡¡

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  2. Como siempre tus relatos son emocionantes . Espero algún dia poder vivir esta gran experiència y poder sentir todas estas emociones , porque solo con leerlo y ver el vídeo se me ha acelerado el corazón.
    Muchas gracias por compartirlo.

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    1. Anónima y sensible amiga, espero poder acompañarte en este viaje único donde nos encontramos siempre cara a cara con alguien tan cercano a nosotros que a veces dan ganas de estrecharlo entre los brazos, es esfuerzo merece la pena . Gracias por colaborar en el blog

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