HISTORIAS ANTROPOLÓGICAS DE ALEXANDER VON HUMBOLDT EN TENERIFE
"Los habitantes
de Canarias ofrecen los rasgos característicos de la población montañesa e
insular a la vez. Para apreciarlos debidamente, no basta con verlos en su misma
patria, donde grandes dificultades entorpecen el desarrollo de la industria:
hace falta verlos en las estepas de la provincia de Caracas, encima de los
Andes, en las campiñas abrasadas de las Filipinas por todas partes en donde,
aislados en medio de regiones desiertas, han tenido la oportunidad de hacer
muestra de esta energía y de esta actividad, que son la verdadera riqueza del
colono".
Alexander von Humboldt se quedó vivamente impresionado sobre
la naturaleza, como os vengo informando en estos post, la cultura y sobre todo del trato del criollo hacia el guanche y
su comportamiento. El alemán reflexionó sobre las condiciones
socioculturales del pueblo canario. Ese acercamiento a la naturaleza y al
hombre estaba dentro de su concepción científica, donde prima el sentido de la
unidad y la interacción de los fenómenos terrestres, concepción que incluía al
hombre, pues el concepto de naturaleza de Humboldt contempla también al ser humano
y su historia.
En sus paseos por la Orotava y la clase social alta de la
isla, el alemán pudo conocer de cerca a los empresarios pero fue en su deseo de
hoya el Teide, donde conoció a labradores y gente humilde y sus oficios. Como
el de “nevero”: «indígenas que tienen el oficio de buscar hielo y nieve para
vender en las ciudades cercanas»
Desde mediado del siglo XVII la nobleza de Tenerife mezclaba
el hielo con el vino para refrescarlo, y ahí los más pobres encontraron un
oficio, subir hasta los neveros del Teide
en el silencio de la noche antes de despuntar el alba, una vez entrada
la primavera y en verano para recoger el hielo acumulado. El hielo lo
transportaban sobre bestias en canastas de brezo cubiertas sus paredes de
helechos para impedir que el hielo se derritiera.
La población aborigen de la isla también mereció la atención
de Humboldt. Cuando el visito Tenerife solo quedaban algunos ancianos en Candelaria y en Güímar. El alemán se preguntó ¿qué había sido de los
primitivos habitantes? ¿Qué se ha hecho con los guanches de quienes tan sólo
las momias, sepultadas en las cavernas?
Humboldt hace referencia a la modorra. Pero
no a esa modorra que nos entra después de un buen plato de gofio sancochado,
con un conejo en salmorejo y algunos vasos de vino de pata, esa es otra modorra.
Los guanches que sobrevivieron después de las batallas con los castellanos,
perecieron en gran parte en 1494 por la famosa peste conocida como modorra, que
se atribuyó a la acumulación de cadáveres que los españoles habían dejado
expuestos al aire después de la batalla de La Laguna.
Un video sobre El Hierro y su cultura bimbache
En nuestros paseos por esos montes de Tenerife de la mano de Ecowildlife, nos cruzaremos con gentes
del campo, con los guardas forestales que vigilan el fuego, con los últimos
recogedores de pinaza y sobre todo con ancianos agricultores que se desloman
todavía por sacar a la tierra sus duros frutos.
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