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martes, 17 de octubre de 2017

MERCADOS DELMUNDO (XIII): VERDURAS ENTRE DERRUMBES EN BAKTAPUR

Frente a templos derruidos las agricultoras venden sus mercaderías, verduras y gorros de lana

Después de nuestras últimas visitas a los mercados de Sanlúcar de Barrameda o el de Chichicastenango,  os traigo esta vez un mercado más sencillo y que se levanta entre las ruinas de una hermosa ciudad medieval que se vio afectada por un terrible terremoto en 2015, la ciudad Patrimonio de la Humanidad de Baktapur.

En Nepal los hombres han emigrado a las construcciones de Medio Oriente, Dubai, Abu Dhabi o Qatar está lleno de obreros nepalis que reconstruyen una nueva ciudad o los campos de fútbol de un mundial.En Nepal son las mujeres las que se encargan de la reconstrucción de sus templos y casas tras la debacle del terremoto. Uno a uno limpian y recuperan los viejos ladrillos que se utilizan ante la falta de recursos para la reconstrucción...

Cerca de ellas se acumulan mercancías sobre taburetes, en viejos bancos o directamente sobre el suelo,  como este comerciante que fabrica de hilo ofrendas que los fieles compran para honrar la estatua de Ganesha, el dios bebe con cabeza de Elefante que quedó en pie tras la destrucción.

Nepal no tiene mar y los ríos que nacen libres y azules en los Himalayas, llegan contaminados, sucios y de un profundo color marrón a la capital, pero aún así manos de pescadores se afana en sacar las proteínas en forma de pescado de ellos que venden a las puertas de sus casas en Baktapur.

Son los más antiguos bronces de Nepal, se forjan y horadan en viejas fraguas y luego se venden, como hacen mil años, en las calles de la ciudad, los orfebres y comerciantes discuten sus tratos en la misma calle.

Y mientras la última agricultora en llegar se afana en colocar la mercancía y nos mira como implorando que nos llevemos algo, hoy en domingo de mercado y la plaza esta llena, pero no hay mucho dinero que fluctúe. Un euro de plátanos, puede salvarle el día.

Os he dejado más fotos en este enlace. En Marzo volvemos, si nos quieres acompañar tienes la información en este enlace.


domingo, 15 de octubre de 2017

BUTÁN: UNA EXPERIENCIA ÚNICA SOBREVOLANDO LOS HIMALAYAS

                                         

Los que visitamos Bután o Nepal, no renunciamos a acercarnos lo más posible al Everest y a otras grandes cumbres.  Muchos optan por alquilar un vuelo panorámico por la cordillera de los Himalayas que permiten ver muy de cerca las grandes cumbres de la espina dorsal de estas altas montañas.  Pero los que viajamos entre ambos países tenemos dos posibilidades para hacerlo, a la ida y a la vuelta.Y en esta ocasión lo conseguimos.  La vuelta desde Bután fue espectacular con las tres grandes cumbres Makalu (8.463 msnm), Kanchenjunga, la tercera montaña más alta del  mundo (8.586 msnm) y el techo del mundo, el Everest (8.848 msnm) saludándonos desde sus atalayas, toda una proeza.

En marzo tenemos una nueva expedición a los antiguos reinos de la India y Nepal y el reino de Bhutan y tendremos de nueva la oportunidad de visitarlo.Este grupo irá acompañado por nuestro compañero Manuu Shukla. Tienes toda la información en ese enlace.

martes, 10 de octubre de 2017

4X4 EN KENIA

                                 

Aprovechamos nuestro último safari en Kenia para estrenar nuevos vehículos todoterrenos. Modernos toyotas 4x4 que nos desplazaran en nuestros safaris, no solo por la carreteras keniatas sino por los caminos OFF ROAD donde observamos, como se ve en las imágenes, algunos de los seres vivos más espectaculares de nuestro planeta.


Ya tenemos las nuevas salidas para Semana Santa y verano confirmadas en nuestro calendario por si queréis echarle un ojo.

domingo, 8 de octubre de 2017

BUTÁN: ORACIONES DE MONJES EN EL PARQUE NACIONAL DE JIGME DORJI WANGCHUCK



Ruedan y ruedan las oraciones en el templo

La Tierra del Dragón como se conoce al reino de Bután, entre la India y China, es conocido como el último Shangri-La ya que se encuentra aislado del mundo, restringiendo el turismo en algunas zonas. Está tierra alberga algunos de los parques más hermosos del mundo a la vez que construyó en su pasado algunos monasterios en lugares inhóspitos como queriendo salvaguardar la paz y la ecología de esos santuarios de pristinos paisajes. 

El Monasterio de Cheri o Chagri Monasterio Dorjeden,  es uno de esos monasterios construidos en lugares únicos. Este se encuentra dentro del Parque Nacional Jigme Dorji Wangchuck. Es un monasterio budista establecido en 1620, por Zhabdrung Ngawang Namgyal, el que fuera fundador del estado de Bután. Namgyal tenía solo 27 años cuando construyó el monasterio, y se retiró allí durante 3 años después de su construcción. El monasterio, que ahora es una importante escuela de enseñanza y centro de retiro de la orden Drukpa Kagyu del Sur, está situado en el extremo norte del valle de Thimphu a unos quince kilómetros de la capital. Se asienta en una colina sobre el final de la carretera en Dodeyna y se tarda aproximadamente una hora a pie por la colina empinada para llegar al monasterio. 

En la ascensión de unos 2 kilómetros de subida  y unos 300 metros de desnivel, vemos la belleza de los bosques donde se construyó, en medio del parque nacional que fue nominado en honor al tercer rey dragón de Bután. El parque constituye el área protegida más extensa del reino, con 4,349 km2 de superficie. Su territorio varía entre los 1,000 m hasta los 7,100 m sobre el nivel del mar, lo que favorece la vasta diversidad topográfica de uno de los ecosistemas más elevados del mundo, y destacan las cumbres sagradas Jomolhari, Tsherimgang y Jitchu Drake. Está considerado por la UNESCO como una joya de conservación con valor universal excepcional.

Peregrinos que no saludan y nos agasajan

Subiendo por la ladera, vamos saludando a peregrinos que vienen de hacer sus ofrendas o simplemente de saludar a sus hijos que están estudiando en el monasterio. Los monjes pueden quedarse de por vida o solo estar unos años. El mismo rey de Bután paso tres años en  uno monasterio y el rey de Tailandia también ha acudido varias veces a buscarse a uno de sus monasteros tailandeses. Es un momento único en la vida para la reflexión y el autoconocimiento.

Laderas verdes cubiertas de flores y donde las oraciones y los mantras son llevadas por el viento a lugares únicos. Esta reserva natural donde se enclava el monasterio, se extiende a través de cinco distritos: Paro, Timpu, Punaka, Wangdue Phodrang y Gasa.  En sus tierras brotan aguas termales curativas. Es la morada de 376 imponentes glaciares, cuya nieve al derretirse, conforma lagos que alimentan algunos de los principales ríos de Bután: Pachhu, Wangchhu, Pho Chhu y Mo Chhu, donde se han desarrollado grandes proyectos hidroeléctricos para generar energía limpia y renovable que se exporta a la India y que es la principal fuente de divisas que ingresa el pequeño país anclado en el medievo.

Al llegar a a  cumbre, después de una larga hora de ascensión, nos reciben unos monjes jóvenes, sus familias están sentadas junto a ellos, han venido de visita y nos invitan a té masala, galletas de gengibre y arroz inflado. Hablan escaso inglés pero nos vamos entendiendo y se afanan en fotografiarse con nosotros y contarnos sus cosas. En el templo hay una oración y decenas de fieles la siguen y nos invitan a quedarnos. Todos los monjes van encapuchados y tocan sus instrumentos tradicionales. El rimpoche está sentado sobre una elevación dentro del estrecho templo y dirige la oración. No nos permiten sacar fotos. Fuera, muchos peregrinos hacen rodas la rueda de oraciones.

Los monjes y sus familias nos saludan

Al bajar vamos haciendo disparar la cámara en los hermosos bosques que colindan el sendero. Es sin duda uno de los lugares más hermosos del país. El parque es también una de las más ricas zonas en diversidad cultural y biológica. Considerada por la UNESCO como una joya de conservación con valor universal excepcional, es el refugio de muchas especies en peligro de extinción de la flora y la fauna, así como del patrimonio cultural. Alrededor de 6,000 personas organizadas en comunidades semi-nómadas habitan en el parque, viviendo desde hace siglos en perfecta armonía con el entorno natural. Cada una cuenta con su propia cultura y dialecto. Además es el único lugar en el planeta donde conviven el Tigre de Bengala Real (Panthera tigris tigris) y el Leopardo de las Nieves (Uncia uncia). También habita el Takin (Budorcas taxicolor whitei), un mítico animal endémico de esta zona y declarado animal nacional en Bután. 

Aunque Bután es extremadamente cuidadoso con el medio ambiente, esto no lo exime de sufrir las amenazas que conlleva el cambio climático mundial, lo que ha provocado el aumento de inundaciones y la retracción de los glaciares del parque. Los cuidadores vigilan constantemente el daño producido por la urbanización, construcción de carreteras, basura de merenderos, cazadores furtivos y coleccionistas, entre otros.

Al finalizar el sendero, un hermoso tigre de madera nos saluda, sobre el cartel otro fotografiado nos avisa que ese es el famoso corredor que los tigres utilizan para desplazarse entre la India, Bután, Nepal y China, que si, que hay tigres en el parque. Probablemente hemos pisado alguno de sus senderos. Pensarlo me llena de alegría, los que me conocen ya saben que no milito en ninguna religión, pero quien sabe si las oraciones de esos sencillos monjes en este alpino monasterio de Bután, traen buena suerte al felino más amenazado de Asia. Si es así, gracias monjes budistas.

martes, 3 de octubre de 2017

DÍA MUNDIAL DE LOS ANIMALES: UN CUENTO DE SUPERVIVENCIA Y ECOTURISMO

La soledad del Águila de los Andes tras su captura

Una mañana fría, cerca del Valle del Colca, a más de 4.000 metros de altura en Perú, el agricultor acudió como cada día a la chakra a cultivar su tierra. Al llegar un enorme águila andina estaba posada en la tierra, fría y asustada.El hombre se acercó y la recogió con sumo cuidado, se la llevo a casa y comprobó que tenía el ala rota. La cuidó y la recuperó y la enseñó a posarse sobre una madera a la entrada de su casa. Todo el pueblo venía a verla, tenía un porte especial, era bella de verdad. Muchos vecinos les traían ofrendas, fruta, comida, regalos..., se corrió la voz y algunos turistas que pasaban por el pueblo se paraban a fotografiarla y dejaban algunas monedas sobre la mesa.

Con el excedente que producían las visitas del águila, el hombre no necesitaba ir al campo, su chakra comenzó a morirse, pero no le importó, su nuevo "negocio" le dejaba suficiente para no volver al campo. El águila se curó y como ave libre, una mañana comenzó a tirar de su cuerda para marcharse, el hombre asustado la metió en casa y tras consultarlo con la familia le corto las puntas de sus alas y se prometió a hacerlo cada vez que crecieran para impedir que marchará. Además confió en su hijo este nuevo "negocio", él buscaría clientes que traer para la fotografía .El chico salia cada mañana con el ave a pasearla que todos la vieran.

Sucedió que otros vecinos tuvieron envidia y subieron a la sierra.Algunos volvieron con pollos de águila que comenzaron a criar. Al poco tiempo en el pueblo había más de 10 águilas que animaban la única calle polvorienta que corría por el pueblo. Seguían viniendo turistas que se repartían para fotografiarse con las águilas, pero ya no daba para tanto. Los vecinos se aburrieron de llevar ofrendas, ya no era tan benefactora el águila, ya había muchas.... El hombre cayó enfermo y dejó de salir a la calle, sufría al ver tanto desdén y rencor de sus vecinos.

El chico no ganaba suficiente para mantener su familia con el águila. Una mañana se sentó frente a su padre enfermo y le dijo que debía dejarlo, que ahora debía buscar como mantener a la familia. Su padre le bendijo y le dijo "sube al monte y hazte cargo de la chakra, cultivala y volvamos a la agricultura". Y entonces el chico le dijo al padre " padre como puedo hacerlo si usted no me enseño a cultivar".

Y debio dejar el pueblo de sus ancestros, marchar a un suburbio de la ciudad y mendigar para poder salir adelante.

Este cuento nace de la pena de ver águilas cautivas en el Cañón del Colca en Perú, Águilas de los Andes que son capturadas para que turistas de "los selfies", una especie desgraciadamente cada día más abundante, tenga su "trofeo" en casa. Necesitamos cada día más de un turismo responsable y que los guías de turismo no formen parte de este mercadeo.

En agosto volvemos a la zona, si nos quereis acompañar tenéis toda la información aquí.

domingo, 1 de octubre de 2017

BUTÁN: LA EXTRAÑA FELICIDAD DEL QUE CREE VIVIR EN EL MEDIEVO

La felicidad de un pequeño país que se escenifica en las zonas rurales

Dicen que Jigme Singye Wangchuck, cuarto rey de Bután, cuya imagen vemos en cada uno de los hogares de este país del tamaño de Suiza, con apenas 700.000 habitantes, convirtió en 2008 as su país en la democracia más joven del mundo. El 2 de junio de 1974, en su discurso de coronación, Jigme Singye Wangchuck dijo: "La felicidad interior bruta es mucho más importante que el producto interior bruto". Tenía 18 años y se convertía, tras la repentina muerte de su padre, en el monarca más joven del mundo. Y ahí dió comienzo su aventura y la de su país para conseguir que la filosofía de la felicidad interior bruta (FIB) fuera su modelo de desarrollo y alcanzar la máxima de que el progreso no debe basarse estrictamente en el flujo de dinero que el desarrollo de esta sociedad, se basara en avanzar tanto en lo material como lo espiritual. La sociedad no solo debe valorar el rendimiento económico, sino de su felicidad.

Bután hasta los años 70 era un país donde el budismo lo ocupaba todo, el día a día de su gente y de su gobierno, era un país sin escuelas, sin hospitales, todo se fiaba a Buda y en él se resguardaban todo, Tras la apertura el rey ordeno dedicar todo el esfuerzo a la educación y lleno de colegios el país. La televisión llegó a Bután en 1999, al mismo tiempo que Internet. Thimpu es hoy la única capital del mundo sin semáforos. Hoy el budismo está presente y con fuerza, lo hemos visto en las peregrinaciones a los monasterios, pero a diferencia que en otros países budistas, estos monjes no necesitan laborar para comer, el gobierno los subvenciona mensualmente...

El concepto butanés de la felicidad interior bruta se sostiene sobre cuatro pilares, que deben inspirar cada política del Gobierno. Los pilares son: 1. Un desarrollo socioeconómico sostenible y equitativo. 2. La preservación y promoción de la cultura. 3. La conservación del medio ambiente. 4. El buen gobierno. Y ese es importante, he tenido la oportunidad de hablar con uno de los 41 diputados del país y me comentó que en su país no hay corrupción, que la gente no lo entiende.

Es obligatorio llevar el traje nacional para preservar a identidad del país

 Todo esto está muy bien y de verdad que al pasear por los pueblos del país una parece entender esa felicidad cuando ve a los pequeños ir a la escuela a primera hora o cuando ve a los funcionario, que son los únicos que tiene dos días de fiesta cada semana, disputar torneos de arco, deporte nacional, en la mañanas festivas y saltar de alegría cuando aciertan. Pero una comienza a dudar cuando analiza si las peculiaridades del país hacen su experiencia exportable porque, no olvidemos que Bután es una de las economías más pequeñas del mundo, basada en la agricultura (a la que se dedica el 80% de la población), la venta de energía hidráulica a la India y el turismo. Y es un país altamente dependiente de la ayuda externa. Y aunque uno piensa que probablemente el concepto de FIB les suene a chino a las remotas tribus de pastores nómadas del este, que se visten con pieles de yak, practican una religión animista y ofrecen animales sacrificados a sus dioses en las montañas o a los 100.000 ciudadanos de la minoría étnica nepalí que viven en campos de refugiados en Nepal desde principios de los noventa, después de haber sido expulsados de Bután por el Gobierno. O sin ir más lejos cuando se aleja uno de la calle principal de Thimpu o Paro, y ve como viven sus ciudadanos fuera de las cámaras, intentando copiar la cultura occidental, conectados a Internet, cantando en karaokes o tomando copas en los club que se van instalando.

Bután quiete hacer crecer su economía con a fuerza de sus ríos que generan energía hidráulica que venden a India y en el turismo que vamos llegando poco a poco. El turista debe pagar una tarifa de 220 dólares al día, que incluye alojamiento, comidas, entradas a museos, desplazamientos interiores y guía. Así se controla el crecimiento. En este país esta prohibido entrar por tu cuenta, todo debe estar controlado.

Funcionarios jugando al tiro con arco en la mañana de domingo

Y es ese extraño control el que realmente nos hace dudar. Todo está controlado en el país. Y eso no es bueno. Pero esperemos que les salga bien aunque uno duda ya que la occidentalidad crece de forma desaforada y los productos de consumo llegan a los mercados a la misma velocidad que llegan las verduras y chilis que se venden en los mercados locales.

jueves, 28 de septiembre de 2017

BUTÁN; LA MIRADA PERDIDA EN LA ASCENSIÓN AL NIDO DEL TIGRE



El nido del tigre a más de 3.100 metros de altura

Esta mañana nos hemos propuesto un gran reto, imitar al gran gurú  Padmasmabhava y volar hasta el nido del tigre en el valle de Paro, por encima de los 3.000 metros de altura, toda una proeza pero si el gurú lo hizo por que nosotros no vamos a poder.  El monasterio budista de Taktshang es conocido como el Nido del Tigre. Colgado en una pared vertical, a 3100 metros sobre el nivel del mar, ha llamado la atención de viajeros, cineastas y turistas de todo el mundo. Desde nuestro hotel lo vimos nada más llegar y desde ese instante, pisar sus lozas se volvió nuestro obsesión.

El monasterio, que comenzó a construirse en 1692, honra la memoria del gurú indio Padmasmabhava, que introdujo el budismo en Bután. Cuenta la leyenda que en el siglo VIII llegó a esta montaña desde Khenpajong a lomos de una tigresa y le impresionó tanto el lugar que estuvo meditando en él durante tres años, tres meses, tres semanas, tres días y tres horas. Y no me pregunten sobre eso, son las cosas que nos explican los guías y tenemos que creerlas al pie de la letra..., ellos a veces tampoco saben la respuestas o tienen una como latiguillo que van repitiendo todo el día. En este pequeño país apenas hay cultura de turismo y los guías todavía les falta mucho que aprender.


Durante la ascensión encontraremos muchas obras religiosas como esta estupa movida por el agua del arroyo

Pretendo en este post también geolocalizar la subida para que sirva de referencia a otros viajeros. Llegaremos a los templos que componen este recinto sagrado tras un breve recorrido en coche desde Paro, situado a diez kilómetros. Si pasamos al menos un par de día en Paro nos ayudará a aclimatarnos antes de empezar el ascenso, pues no debemos olvidar que estamos a más de 3.000 metros sobre el nivel del mar y notaremos la falta de oxigeno en el aire. En el inicio en un bosque de pinos encontraremos también vendedores que nos alquilan palos para la subida e incluso un caballo para hacer la primera parte de la ruta. El precio entre 5/10 euros. Nosotros no lo utilizamos por ética, pero mucha gente sube a lomos de los animales por una buen senda, ancha pero con desniveles duros. El inicio es a 2.600 metros de altura y debemos ir provistos de agua, aunque hay por el camino, y una buena gorra para cuando desaparece el bosque.

En la subida podemos ir admirando el paisaje de esta zona de la precordillera de los Himalayas, bosques de pinos, lauráceas y hasta encinas, con un sotobosque donde predominan los helechos. Muchas flores y mariposas y el canto de miriadas de aves. A 2.800 metros de altura y casi media hora después de haber comenzando a andar,  unos bancos nos invitan al descanso y al girarnos, la primera imagen de templo desde que salimos. A 2.880 metros una fuente de agua potable y el primer encuentro con los monjes que suben a orar. Son gente sencilla de pueblo a la que le ilusiona que los turistas lleguen hasta aquí.Van cargados de chucherías para hacer ofrendas y algunos vienen acompañados de sus familias. 

Los caballos dejan a los turistas  a 2.900 metros de altura, ya con el nido a la vista y con enormes ruedas de oraciones cubriendo la ladera. Los caballo marchan por donde llegamos y nosotros alcanzamos en unos minutos una cafetería que sirve como punto de retorno a los más débiles y como lugar de oración para muchos que ya ven el nido delante de ellos. Para el resto, el mejor lugar para contemplar el nido y reflexionar. Una hora y media de caminata y 300 metros de desnivel nos detalla el gps.



Los jóvenes suben sus promesas vestidos con el traje local

Ahora toca una segunda subida bastante pronunciada en su primer tercio, pero estar a punto de contemplar el monasterio nos dará el aliento necesario para afrontar este último esfuerzo. Las banderas de oración se mueven con el viento hay mucha agua y oiremos el sonido de cascadas cercanas, pero sobre todo, por encima de todos esos rumores, se escuchan las trompetas y sonajas de los monjes que están de oración y nos animan sin querer, ya que esos sonidos son un bálsamo para nuestra respiración entrecortada.

Taktshang es un símbolo cultural para Bután. Tras sufrir un incendio en 1998, en el que se perdieron valiosas pinturas y esculturas, los trabajos de restauración nos lo han devuelto en todo su esplendor. El conjunto se divide en cuatro templos principales, que parecen surgir de la montaña y se conectan por escaleras de piedra directamente esculpidas en la roca. Todos ofrecen una perspectiva diferente del valle y en cada uno de ellos cabe un momento de reflexión. También hay cuatro cuevas, con fácil acceso, que merecen una visita. Destaca Tholu Phuk, la gruta donde dicen que Padmasambhava entró montado en la tigresa y en la que decidió quedarse a vivir.

Ya estamos a 3.114 meros de altura según el GPS, una última curva y de nuevo se aparece la hermosa visión. Como cuando entré en Machu Pichu por primera vez por la puerta del sol o cuando escuche el ruido ensordecedor de la cataratas Victoria en mi primer viaje a Zambia o el desprendimiento del hielo del Perito Moreno hace ya tantos años o como cuando me tomo una cerveza fresca en el Sacromonte mirando el atardecer como cae en la Alhambra, así de hermosa es esa primera vez la visión del Nido del Tigre y así de fuerte es como esa visión se aferran los corazones de quienes lo visitan. Luego ya solo quedan bajar 700 escalones y subir 200 más ( y repetirlo a la inversa para salir), pero el cuerpo ya no se acuerda del esfuerzo, es otro momento, han sido 3 horas y media de esfuerzo, de esas ya no me acuerdo, ahora queda desandar lo andado pero prefiero que os quedéis con esa visión y con la mirada adolescente de esta joven butaní de la foto os dejo,  una mirada reflexiva y en paz tras la subida. .



viernes, 22 de septiembre de 2017

BUTAN: DE POLLAS Y MONJES SÁTRAPAS EN PUNAKHA


A Drukpa Junley, un lama que vivió entre los años 1455 y 1529, se le conoce en Bután como el monje lascivo, el loco divino o el santo de las cinco mil mujeres. De ascendencia  tibetana nacido en la región oeste del Tibet, después de recibir formación en el Monasterio de Ralung bajo el siddha Pema Lingpa, introdujo el budismo en Bhután y estableció allí el monasterio de Chimi Lhakhang. Era conocido por sus métodos locos de ilumimación de otros seres, en su mayoría mujeres. Cuando lean la historia no lo duden, este monje podría haber nacido en Granada, el "monje polla".

Las mujeres buscaban su bendición en forma de sexo. Su intención era impresionar a los clérigos de su conducta mojigata y las formas neuróticas de la enseñanza de budismo.  Según la leyenda local, convirtió a demonias en deidades protectoras al golpearlas con su pene. Debido a este poder para someter a los demonios, el pene Kunley se conoce como el "Rayo de Resplandeciente" y en la mayoría de las casas de Punakha vamos a encontrar su falo dibujado en las pareces para espantar esos malos espíritus, también en los comercios locales se venden esos falos de madera y las señoras los fabrican de madera en las puertas de sus comercios para colgarlos en el cuello o en las muñecas y conseguir apartar de sus vidas los malos espíritus.

Pero no es la única atracción del valle de Punakha, el más fértil de este pequeño país de los Himalayas, lo que más llama la atención son sus hermosos campos de arroz, los niños que los recorren vestidos de uniforme camino del colegio y el gigantesco dzong que se alza justo donde el río Madre (Mo Chuu) confluye con el río Padre (Pho Chuu). ¿Qué es un dzong? Pues un edificio característico de Bután en el que conviven monjes y funcionarios y donde los fotógrafos encontramos nuestro Shangrila.

Punakha fue capital de Bután durante trescientos años, hasta que en 1955 el Gobierno se trasladó a Thimphu. Se mantiene, sin embargo, como capital de verano, ya que el clima del valle es el mejor de todo Bután. Al dzong de Punakha, por cierto, también se le conoce como el Palacio de la Gran Felicidad.

Pero volviendo al santo varón, al visitar su monasterio vimos monjes muy simpáticos jugando al fútbol y uno más serio que bendecía feligreses en su interior. No lo hacia con agua bendita y con plumas de pavo, lo hacia con un pene de madera marrón con un mango blanco, este artilugio es considerado una reliquia religiosa y se le usa para bendecir a los devotos. Dicen que Drupka Kinley lo trajo cuando vino de Tibet a Bután, hace unos 500 años, se utiliza para golpear en la cabeza a mujeres jóvenes que vienen a rezar al monasterio buscando su fertilidad. Se cree que las mujeres que no tienen hijos y oran aquí, pueden luego quedar embarazadas.



Para llegar al templo uno tiene que atravesar la aldea de Yowakha. En sus calles todos conviven tranquilamente con los penes que "nos quita el mal de ojo", las mujeres nos sonríen al vernos fotografiarlos  y los niños ni les hacen caso, en nuestro país sería motivo de risas y carcajadas. Las tenderas nos ofrecen unos falos enormes de madera pintada, con su eyaculación y todo por unos 20 dolares, pero hay algunos que valen más de 100.

Con esta mezcla de tradición y orgullo, se sostienen los cuatro pilares, nueve dominios y 72 indicadores que han conseguido un modelo de desarrollo único en Bután. Entre ellos no talar árboles y no fumar en público y no vender tabaco. Esa es la base de la felicidad de este pequeño país o como dijo el noveno Neypug Trulku Rinpoche:  “Si alimentamos el ego, nunca seremos felices. Hemos de trabajar la compasión, el amor incondicional, la bondad y el vacío”. Si es suficiente no lo se, pero si miráis el resto de fotografías de los niños que os he colgado en este enlace, en sus caras se refleja que algo de ellos están consiguiendo.


jueves, 21 de septiembre de 2017

BUTAN: EN LAS CUMBRES SAGRADAS DE LOS HIMALAYAS


Llegamos hasta Bután en un vuelo acrobático que se deja caer en un valle rodeado de montañas y que hace que la piel se nos ponga de gallina de tan cerca que pasamos por las montañas cercanas. El tiempo se ha detenido en este lugar único en el mundo que atesora algunos de los tesoros naturales más impresionantes del planeta.

Con escasos 700.00 habitantes y sin ejercito propio esta país pequeño se aferra a la realidad abrazado a su socio indio y siempre bajo la amenazante mirada del poder chino que rodea al norte sus fronteras.  Los visitantes que llegamos de todas las esquinas del mundo nos maravillamos ante las verdes y exuberantes montañas y las cumbres plateadas por la nieve que contrastan con las fortalezas y los monasterios con siglos de historia dispersos por toda  su geografía y que representan centros de poder únicos compartidos por políticos y monjes.

Los ciudadanos de Bután se cuentan entre los más felices del mundo. Y a fe que al recorrer el país nos vamos encontrando múltiples ejemplos de esa felicidad tanto en las zonas urbanas del país como en sus núcleos rurales o en sus escuelas y monasterios que se reparten a lo largo y ancho del territorio.


En 1974, tras la repentina muerte del tercer rey de Bután, el heredero Jigme Singye Wangchuck, de 17 años, se convirtió en el monarca más joven del mundo. Este se propuso conocer hasta el último rincón de su país y a cada uno de sus habitantes. Viajó a las zonas más recónditas –sin acceso por carretera ni electricidad–, se reunió con granjeros y pastores, con lamas, monjes y madres de familia, con niños y abuelos, para conocer sus necesidades.La conclusión de su investigación fue clara: el motor del desarrollo de su reino, con casi todo por hacer, no debía ser el producto interior bruto (PIB), como lo era en el resto de los países del mundo, sino la felicidad interior bruta (FIB o en inglés: GNH, Gross National Happinnes).

Aunque internet y la televisión sólo fueron permitidos en el país en 1999, los butaneses, especialmente los jóvenes, parecen haber acogido los instrumentos de la modernización con naturalidad. Y aunque el turismo comienza a entrar con cifras ya preocupantes para la escasa infraestructura, es cierto que el gobierno ya asume que necesita crear algo más que la exportación de energía eléctrica a la vecina India para mantener esta utopía que es hoy Bhutan. La mayoría de lso butaneses viven en aldeas rurales repartidas por montañas y valles y llevan una vida muy sencilla, pero según dicen felices. son núcleos muy pequeños pero con casas grandes, construidas con adobe, bambú y madera. La primera planta se dedica a los animales, la segunda se usa como almacén y cocina, y en la tercera reside la familia. Cada vivienda suele destinar un pequeño espacio para el altar familiar o chosum. La ayuda entre vecinos es la base de estas comunidades. Al caminar por sus aldeas uno tiene la sensación de haber regresado al pasado. Hombres y mujeres visten trajes tradicionales, conversan pausadamente y visitan a diario monasterios hermosos repartidos por doquier.

La filosofía y la religión budistas son el alma tanto de los habitantes como del paisaje del país. De talante tranquilo y sin escatimar en sonrisas, es prácticamente imposible escuchar una subida de tono o un insulto de boca de un butanés y por supuesto no se escucha un claxon en un país donde la velocidad máxima es de 50 kilómetros por ahora. Lo que si escuchamos hoy son los truenos que resuenan en las montañas cercanas y que dieron a país el sobrenombre del "País del Dragón". Esos truenos son los rugidos de las bestias según una antigua leyenda butanesa.

Nos proponemos en los próximos días recorrer el país y conocer de cerca sus leyendas,  sus gentes y sus bellos rincones y os lo iremos contando en este blog. También que disfrutéis de las fotografías que vamos obteniendo y que os iré colgando en este enlace.


miércoles, 20 de septiembre de 2017

NEPAL: SWAYAMBHUNATH BUDA EN EL TEMPLO DE LOS MONOS.

Subir los escalones que nos elevan hasta la cima de “El Templo de los Monos”, es una experiencia impagable en esta caótica ciudad de Katmandú. Mezcla de vida cotidiana con experiencia turística, mezcla y fusión del hinduismo y el budismo coronado bajo una misma aura en esta ciudad fascinante. Cada día son menos los turistas que se acercan debido a la crisis, y eso lo agradecemos algunos.

Esta Supa dicen que es la más antigua del mundo, no lo sé pero esa frase la he escuchado en muchos países budistas. Cada centímetro de pared, cada rincón del lugar esta ricamente grabado con manos sabias y antiguas y a cada paso una imagen real de esta Nepal medieval nos sorprende, el vendedor de aves, los monos brincando, los monjes que rezan, los hinduistas con sus ritos, los budistas rodeando su stupa, los turistas que lo fotografiamos todo…, pero lo primero es conocer la leyenda.

Swayambhunath significa algo que se hizo sólo. La leyenda cuenta que un monje tibetano ordenado por un dios vino hasta aquí. Esto era un gran lago en cuyo centro creció una flor de loto y una llama. El monje fundó la ciudad y construyó la stupa. La leyenda cuenta también que cuando llegó tenía el pelo muy largo y lleno de piojos. Una vez aquí se rapó la cabeza, sus cabellos se convirtieron en árboles (todo está rodeado por árboles) y los piojos en monos (hay monos en libertad por todo el complejo), por lo que también se conoce como el templo de los monos.

Recomiendo subir a la colina cuando el sol comienza a despuntar en la mañana y la ciudad de Kahmandú se despierta allí abajo. Al ascender vamos viendo como el gran rayo celestial de Buda, destructor de la ignorancia e iluminador de nuestro camino, corona la stupa con su color dorado y como los ojos de Buda nos guían en nuestra larga ascensión. Un ascensión que hacen millones de personas desde el siglo XVII cuando fue construida ( en realidad desde nos deja el coche son solo 100 escalones)
Todo el mundo camina contando cuentas, haciendo rodar las oraciones bajo el sonido “on mani padme hum”, la eterna oración budista, la que nos habla de la flor del loto abierta.

En una esquina del templo se alza, dicen, la estatua de Buda más antigua que se conoce, datada en el siglo VII, aunque yo lo dude por la escasa protección que se le procesa. Junto a la gran stupa los templos hindus, como la diosa Hariti o las diosas Jamuna y Ganga, reinas de los ríos más famosos de la India.  Swayambhunath es, junto con Bodhnath, el principal lugar de peregrinación budista de Nepal, pero mientras en el primero las influencias hinduistas son evidentes, en el segundo todavía se respira la fe tibetana. Se dice que Buda predicó entre estos bosques, cómo no rodeado de monos. De hecho, la escalinata está salpicada de imágenes suyas y de los dos hijos de Shiva (la deidad hinduista más venerada en Nepal): Ganesh (que remata su cuerpo humano con una cabeza de elefante) y Kumar (a quien los fieles encomiendan la prosperidad de sus negocios)

Regresamos bajando las mismas escaleras cuando ya Katmandú se va adormilando y el aire esta impregnado de olores a incienso y frutas, los monos se baten en recogida y los peregrinos enfilan las escaleras camino de su descanso diario después de haber rendido tributo a las deidades de la montaña.



martes, 19 de septiembre de 2017

NEPAL: BHAKTAPUR LA CIUDAD QUE EL TIEMPO PARÓ

De las tres ciudades estado de Nepal, Bhaktapur era la mejor conservadas y la menos caótica. La “ciudad de los devotos” quiere seguir viviendo su vida al margen de la urbe. Sus calles estan limpias y no se ven las aglomeraciones que vimos en Katmandu o Patan, debe ser que esta más lejos y los guías locales la obvian, debe ser que esta más lejos y el turismo de masas es vago y simple y no le gusta molestarse, por lo que sea, Bhaktapur nos recibe siempre hermosa y como a hijos pródigos, regalándonos lo mejor de si misma y expectante a nuestra visita como estas madres que vemos ociosas en los balcones del templo más antiguo de la ciudad, y el único que aguantó el embate de los 7.4 grados de la escala de Richter que acabó dejándola en sus huesos..

Si uno se sienta en la terraza del Nyatapola Café, en el mismo centro de la plaza Durbar de la vieja ciudad Patrimonio de la Humanidad y desde allí, contempla sus estrechas calles adoquinadas y ve como los agricultores extienden el grano de arroz en la calle y con mimo lo mueven para separar el grano de la paja, le parece imposible que estemos en el siglo XXI.  Pero eso todavía se hace así aquí en Nepal. Hoy nos llovió y no había agricultores, pero habían parejas que se daban las mano entre las ruinas, turistas que degustaban helados artesanos sn temer a la terrible enfermedad de Moctezuma y sobre todo obreros, muchos obreros que se encargan de levantar piedras de entres las ruinas para que pronto todo vuelva a la normalidad de una ciudad detenida en el tiempo. Un guardia nos llama la atención por que hacemos una foto a la puerta de un templo, esta prohibido, miro a mi alrededor y en medio del caos y la destrucción pienso: ¿que daño puede hacer mi cámara después del terrible seísmo?.

La plaza antes del seísmo de 2015

Una mujer pasea bajo la lluvia entres los restos de antiguos templos hoy en reconstrucción

Fundada en el año 889 D.C por el rey Ananda Malla, la ciudad recibe un nombre que según su traducción literal del sánscrito significa “Ciudad de los Devotos”. Bhaktapur no alcanzaría su máximo apogeo hasta el siglo XII, cuando gracias a su posición estratégica en la antigua ruta comercial entre India y Tibet, se convirtió en el núcleo urbano más importante de Nepal, centro neurálgico del poder político y económico del país durante casi cuatro siglos.Bhaktapur sigue fiel a sus origines y los artesanos tallan madera en las puertas de sus tiendas, cincelan la piedra en la calle, esparbean la paja para deleite de los turistas y los hornos de arcilla están abiertos a la calle donde siguen cociéndolo como hace varios siglos. Parece como si el tiempo no quisiera correr en esta hermosa ciudad.

En la plaza, los devotos siguen ofreciendo sus ofrendas a su dioses indios y los coches corren por las calles menos céntricas como lo hicieron los carros en la antigua ruta comercial entre Nepal y el Tibet. Los niños siguen vistiendo uniforme y se agolpan a la puerta de los templos en visitas culturales. Y las niñas de colegio me sonríen curiosas a la cámara. Todo parece retenido en esta ciudad antigua de bellas calles adoquinadas. Hoy ya no se siguen anunciando las oraciones con la Campana de Taleju que fue fundida hace cuatro siglos para que los jóvenes acuden a rezar al templo cercano. La campana está sola, aguantó pero no su templo, pero esos jóvenes siguen acudiendo a la llamada interna que les trae la paz.

Esta mañana, antes de visitar la ciudad tranquila, estuvimos filosofando con un monje joven en el interior del Monasterio de Namo Buda que protege el valle. Él, a sabiendas del tortuoso  camino que tuvimos que hacer para llegar, nos invitó a sentarnos en las bancadas de oración y nos preguntaba cosas de nuestro religión a la par que nos invitaba a conocer la suya. Buda dijo que no quería budistas, que cada uno debía descubrir el Buda que llevaba dentro, en el monasterio todos los buscan, pero estoy seguro que abajo, en el valle, en la vieja ciudad de Baktapur, muchos ya lo han encontrado, la vida y la dureza extrema de estas tierras ha obrado el milagro.

Os he dejado más fotos de este viaje en el álbum de este enlace.


domingo, 17 de septiembre de 2017

NEPAL: TRAS EL TERREMOTO KATMANDÚ RECOBRA LA VIDA

Caminamos dos años después del tremendo terremoto que sacudió las calles de Katmandú por las polvorientas avenidas de la ciudad, caminamos viendo en el suelo mucho de los edificios que tanto nos asombraron en anteriores visitas. Ya paso el monzón y el tiempo es bueno, ya paso el monzón y no trajo más desgracias a la ciudad. Poco a poco se recupera la calma, la primera década del milenio trajo un magnicidio que acabo con el reino y trajo una república que nació ya corrupta, la segunda un seísmo que se llevo miles de vidas y algunos de los edificios Patrimonio de la Humanidad más hermosos de cuantos vimos por el mundo, pero la ciudad sigue caótica y por lo tanto viva, la ciudad que nació dos siglos antes de nuestra era, sigue viva gracias a sus habitantes que rugen en marabunta cada mañana dándole la vitalidad que ni sus gobernantes ni sus dioses son capaces de controlar.

Desde la parte nueva de la ciudad a la Durban Square caminamos envuelto por los más madrugadores, los que salen a comprar la comida diaria, los que salen a vender su escasas mercancías, los que salen a rezar a sus dioses para que los protegen, por los que salimos a buscar fotografías e instantes que coleccionar. Y todos, todos acabamos delante de algún  templo admirando, poniendo lamparas de mantequilla o cruzando las manos a los dioses para que nos protejan. Y mientras los niños sonríen con sus uniformes escolares camino de sus obligaciones aunque algunos siguen mendigando en sus calles, huyendo de la obligación escolar. Pero hay una niña que no sonríe, no es Ganesha, el dios bebé con cabeza de elefante, no ese siempre sonrío a sus files, es la Kumari. la diosa niña viviente.



La Kumari, acabo su misión celestial, la niña que nació para ser un diosa viviente y que se venera en el palacio de la Kumari, cerca del palacio real. En muchas tradiciones religiosas las diosas existen solamente en el reino espiritual y se representan estatuas e íconos, pero en Nepal viven y respiran, y toman la forma de niñas, a las que se conoce como kumari (niña virgen). Durante siglos los hindúes y los budistas de todo el valle de Katmandú han adorado a estas jóvenes a las que creen poseídas por la diosa hindú Taleju. La diosa kumari es elegida entre las niñas preadolescentes de la comunidad Newari, predominante en el valle de Katmandú.

Al ser una creencia de origen budista e hinduista, sacerdotes de ambas religiones y un astrólogo certifican que la virgen seleccionada tiene los 32 lachhins,atributos físicos y psicológicos, como Buda.Muchos tienen que ver con rasgos animales, como piernas de ciervo o voz clara como la de un pato. Además deben tener una dentadura perfecta, un historial médico inmaculado, y el pelo y los ojos bien oscuros. La kumari real de Katmandú, a diferencia de las otras, debe tener un signo del zodiaco similar al del presidente de la república para asegurar la buena ventura del país. Pero su reinado es corto.Sólo dura unos pocos años, hasta que tiene su primera menstruación.

Según la creencia popular, en ese momento la diosa Taleju deja su cuerpo y empieza la búsqueda de otra niña virgen.Así, pues, la herida sangrante la desacraliza, ya que se piensa que la diosa se escaparía por él. Entonces llega la parte difícil: la transición de diosa a adolescente normal. A nuestra Kumari, a la que hemos visto esta tarde, le quedan uno días para ese tránsito y su carita no era la de un niña alegre, era un niña triste, y no es para menos.

Pero , esa sensación de tristeza no se ve en la calles donde se sigue discutiendo que país paga la reconstrucción o que político gobernará este año y cuanto se llevara del presupuesto, la alegría, como veis en esta última foto, ha vuelto a las calles de Katmandú, ya no están los hippies, ni hay muchos cooperantes, ahora la ciudad parece querer funcionar por si sola y ha vuelto el olor a mantequilla de las mariposas de los templos, a frito de las cacerolas de las cocineras y a basura por los rincones de las calles de Katmandú... y ese es el ritmo que conocíamos y que nos alegramos que haya vuelto de nuevo. Os he dejado más fotos en este enlace.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

NEPAL: BUDA ESTA PRESENTE AQUÍ EN KATMANDÚ



Empezamos una nueva aventura a los pies de los Himalayas y me recuerdo con cariño de un texto que escribí en mu última visita reflexionando sobre la necesidad que tenemos los humanos de encontrar esperanza.

Fue una mañana gris de Mayo cuando  nos recibió el lama superior de la comunidad nepalí que habita el Monasterio Blanco, cerca de la gran Stupa de Boudhanath, dicen la mayor del mundo. Me saludó y me deseó “que fuera feliz y que hiciera crecer el divino que va dentro de mi”. Me emocionó su sencillez. Después charlar un rato con los monjes más jóvenes y abandonar el monasterio callejeando por los alrededores entre peregrinos y monjes venidos de todo el mundo, me encontré con la enorme Stupa de Katmandú.

Me situé en la rueda de la stuppa, llevado por la fuerza de la corriente, comencé a rodearla como hacen los peregrinos, siempre en el sentido de las agujas del reloj. El gentío concentrado a mi alrededor me empujaba a caminar siempre bajo el sonido de los cantos a Buda. Desde lo alto de la stuppa, sus ojos nos miraban a todos, enseñándonos el camino de la luz. La campana sagrada suena intermitente con los sones de los peregrinos y de fondo, se eleva el canto de los monjes en el monasterio. Buda acoge a todos sus fieles.

Salto de la rueda, parado en la acera miro el frenético girar de lo peregrinos orando. Asisto en silencio a una ceremonia sin igual. Descansa mi vista en los ojos de Buda buscando el sentido a tanto frenesí. No lo encuentro. Los fieles siguen girando y a cada giro un instante, una campanada, un sonido que despierta mis sentidos. Sigo sin encontrar la lógica. En uno de los países más pobres del mundo, la mayoría de la población se pasa las horas orando en templos y stuppas, implorando a sus dioses algo que parece que esté solo en las manos de los hombres: devolver la dignidad y la esperanza a cada uno de los pobres de la tierra.

El viernes comenzamos una nueva aventura en los reinos antiguos al pie de los Himalayas, Bhutan y Nepal de las que os iremos contando más cosas en este blog.

lunes, 11 de septiembre de 2017

MÁLAGA: PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD DE LOS DÓLMENES DE ANTEQUERA

El exterior de Menga

Hacia unos años que no visitábamos Málaga  y estos días aprovechando una escapada nos hemos acercado hasta Antequera. Debíamos esta visita y es que desde hacer unos meses contamos en nuestro país con un nuevo reconocimiento como Patrimonio de la Humanidad: los Dólmenes de Antequera.

Los Dólmenes de Antequera, ubicado en la provincia de Málaga, en el corazón geográfico de Andalucía, se sumó durante 2016 a los 1.031 bienes culturales y naturales de 153 países que la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura protege en todo el planeta. Los dólmenes de Menga y Viera, el tholos de El Romeral y los dos grandes hitos hacia los que están orientados, la Peña de los Enamorados con su perfil antropomórfico y el macizo kárstico de la Sierra de El Torcal, constituyen un conjunto arquitectónico único en el mundo

Menga, construido en el 4.700 antes de Cristo, es el más monumental y conocido del complejo arqueológico. Es una obra de referencia en la arquitectura adintelada de la prehistoria europea, no solo por sus grandes dimensiones, sino también por sus pilares interiores. La catalogación de los dólmenes de Antequera es muy importante porque es el primer conjunto megalítico de la Europa continental que se declara Patrimonio Mundial. Hasta el gran arquitecto Le Corbusier que los visitó en la década de los 50 se rindió ante su enigmática belleza.



El interior de Menga

Las dos características principales que lo hacen tan genuino son la monumentalidad y la orientación única de sus ejes, excepciones extrañas porque el 99,9% de los dólmenes tienen orientación al sol. Los dólmenes no se orientan ni al sol, ni a las estrellas. Miran a dos lugares que fascinaban a sus constructores. Justo enfrente de la boca de Menga se levanta la Peña de los Enamorados, una montaña con forma de rostro humano en medio de la vega que ejerce hoy la misma atracción que hace cinco mil años. Los arquitectos del pasado eligieron con precisión el lugar en el que levantar un monumento a sus difuntos. La peña sólo tiene perfil antropomórfico desde Archidona y desde la colina de los dólmenes en Antequera. Si te mueves desaparece la figura. El monumento se ubica exactamente donde la figura tiene perfil humano. Menga apunta a la barbilla de ese rostro. Y allí se encontraron pinturas rojas antropomórficas y varias piedras que un día pudieron conformar un menhir. El Romeral, orientado hacia el oeste, mira al punto más alto de El Torcal, el fascinante conjunto cárstico de Antequera. Un lugar que las comunidades de la zona consideraban mágico.

De los tres, sólo Viera es canónico: se orienta al sureste, de modo que la luz del sol entra hasta el fondo de la cámara mortuoria los días de los dos equinoccios, cuando el Sol está sobre el Ecuador terrestre.

La peña de los enamorados desde Menga

Menga, de cuya existencia ya hay noticias en el siglo XVI y que, a mediados del XIX, el arquitecto malagueño Rafael Mitjana y Ardison lo define como templo druida, despertó la curiosidad del rey Alfonso XII, quien promovió su compra y facilitó, posteriormente en 1886, su declaración como monumento nacional. El dolmen fue así uno de los primeros que contó con esta protección en España. Cuatro mil quinientos años después sigue asombrando que el hombre prehistórico moviera esas moles: cómo fue posible desgajar de la roca, transportar y colocar piedras de hasta 40 metros cuadrados que pesan 180 toneladas, y encajarlas para formar el conjunto megalítico más grande de Europa, que es el de Menga.

La entrada es gratuíta y abren durante la mañana todos y el conjunto principal también por la tarde.

jueves, 7 de septiembre de 2017

PREOCUPACIÓN POR LOS GRANDES MAMIFEROS


Se presentó un estudio hace un par de años en Ginebra por parte de la WWF que concluía de forma contundente que el comercio ilegal tigres, rinocerontes y elefantes "continúa en casi todos los países estudiados" y que desgraciadamente estas especies caminan hacia su extinción si los gobiernos de todo el mundo no ponen más empeño en su salvación. Esto ya lo venimos advirtiendo desde Ecowildlife  que vemos como en nuestros viajes de naturaleza cuesta cada vez más encontrar fauna salvaje fuera de las reservas  los parques con vigilancia.

Los biólogos encargados del estudio afirmabann además, que "entre las peores actuaciones está Vietnam", lamentaron, pues este país ha fracasado tanto en el cumplimiento como en la aplicación legal de la protección de tigres y rinocerontes, y sigue siendo el principal receptor del comercio ilegal de cuernos de rinoceronte. Mientras exista este comercio ilegal, el furtiveo en los países subsaharianos, más pobres y hambrientos, no va a cesar. En Vietnam practicamente es imposible encontrar un gran  animal salvaje en sus bosques y parques nacionales.

Otro de los puntos preocupantes que se recogían en el informe es la inadecuada situación de los mercados de marfil en China y Tailandia, donde se comercializan los colmillos de la mayoría de los elefantes que cada año se cazan de forma furtiva en África. Según WWF, "China ha fallado en la supervisión de los mercados de marfil legales", mientras que Tailandia "no ha logrado cubrir el vacío legal que existe en torno al comercio de colmillos de elefante", lo que supone que esta práctica se pueda llevar a cabo fácilmente entre minoristas. La mayor parte de los países del África incluidos en el estudio recibieron calificaciones negativas por su protección de su fauna, especialmente en el caso de los elefantes. Zambia, Mozambique, Egipto, República Democrática del Congo, República Centroafricana, y Camerún obtuvieron las evaluaciones más negativas, mientras que solo Kenia, Zimbabue y Sudáfrica mostraron avances en la protección de esta especie.

En el otro extremo están India y Nepal, países que según WWF han mejorado en la protección de las tres especies amenazadas que contempla este estudio u que avanzan de forma decidida a la protección de estos símbolos de su biodiversidad y que comienzan a representar un alto nivel de negocio en el turismo de naturaleza.

Pese a todos estos esfuerzos, los naturalistas vemos con preocupación como cada día son mas las horas que dedicamos en los safaris a encontrar a estos animales y como desciende su número sin que hagamos mucho para evitarlo. El turismo sostenible y responsable creo que es la llave para sacar a estas poblaciones de cazadores furtivos de los parques y reconvertirlos. Hay experiencias muy positivas en África y Asia y creo que ese debería ser el camino a seguir. Acabamos de llegar de Bostsuana donde hemos convivido con gentes de las etnias sun y bayei, antiguos cazadores y que hoy explotan los camping de las reservas de Linyati y Khwai y viven de este nuevo negocio ahora alejados de la caza. Creo firmemente que ese es el camino.

sábado, 2 de septiembre de 2017

ZIMBAWE: EL HUMO DE LA GRAN CATARATA



Vemos el humo a los lejos, pero si no vas buscándola, no sabrías con que relacionarla. Luego, ya cerca, oímos el rumor, duro, seco, ensordecedor del agua que busca escapada, salida, un lugar donde volcarse. Y de pronto, ya en territorio de Zimbabue, vemos como una inmensa ola agua se desploma con violencia inusitada y a toda velocidad por la pendiente cayendo al fondo de una grieta que uno no espera. Pero, ¿Qué paso con la tierra?. La tierra desapreció, alguien se olvidó que el río debía continuar y ésta, sin remedio, cae al fondo de la garganta.

Entonces, solo entonces comprendemos uno de los pocos errores que cometió el Dr. Livingstone llamando a esa catarata con el nombre de una reina que ni siquiera la vio en su vida. Debió respetar el nombre que, con gran acierto, le tenían puesto los nativos makololo: Mosi-oa-Tunya, «el Humo que Truena».

En su cauce medio, cuando llega a la fractura en el terreno, el Zambeze, uno de los cuatro ríos principales del continente negro, tiene más de dos kilómetros de ancho. Al llegar a la estrechísima hendidura, se derrumba durante un centenar de metros. En la estación húmeda ese formidable impacto genera una nube de espray que llega a elevarse 76 metros sobre el nivel del suelo y mantiene en una especie de burbuja de micro gotas a todo el entorno de las cataratas. De hecho, puede verse desde 20 kilómetros de distancia.

Y es entonces cuando el río de nuevo obra el milagro de la vida creando a su alrededor un bosque lluvioso que por la latitud no corresponde a esta área. Bosques de árboles gigantescos, frondoso sotobosque y aves como el turaco de Livingstone o el Calao Bucefalo que un birdwatcher agradece con locura.

Asomado en los miradores, con la ropa calada hasta los huesos y contemplando el agua como cae por las grietas y escuchando el estruendo, el turista se queda extasiado y no logra comprender tanta magnificencia. Quizás eso fue lo que le paso al ferviente pastor y explorador anglicano.

Las Cataratas Victoria fueron incluidas en los catálogos de bienes naturales Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1.989 y más recientemente una de la 7 Maravillas Naturales del mundo. Os he dejado más fotos de esta expedición en este enlace.

viernes, 1 de septiembre de 2017

ALASKA, LA ÚLTIMA FRONTERA


Estamos preparando las nuevas aventuras de Ecowildlife y no podía dejar pasar este hermoso video de uno de los destinos que hemos decidido para nuestras expediciones 2015: Alaska. De la mano de nuestros partners de Ultimate Thule, nos iremos a los confines de los USA en avioneta para descubrirlos paisajes mas increíbles del continente americano en las frontera con Alaska. La avioneta será nuestro vehículo permanente y la imaginación sin limite el único mapa que utilizaremos buscando, como diría Josep Conrad, los últimos espacios en blanco de nuestro planeta. No te la puedes perder.

miércoles, 30 de agosto de 2017

BOTSUANA: LA BATALLA DE LOS HIPOPÓTAMOS

                                       
Dos enormes machos de hipopótamos se encuentran en un tramo del río Khwai en la Reserva de Fauna de Moremi, en Botswana, la batalla se adivina inminente. El encuentro es brutal y doloroso y el macho más pequeño recula- Ha tenido suerte, no ha salido muy mal herido. Al marchar marca el territorio donde le han expulsado y a partir de ahora tendrá su nueva vida.

El gran macho ganador marca de nuevo su territorio y abre la boca con una sonrisa brutal para felicitarse de la victoria.En tan solo 3 minutos pudimos grabar el comportamiento territorial de los hipopótamos en un lugar único, las laguna y ríos procedentes de las grande lluvias de Angola y que conforman el Delta del Okavango y el Kwando en Botswana.


domingo, 27 de agosto de 2017

BOTSUANA(X): LOS SAFARIS EN MOKORO


Cuando uno se adentra por los pasajes y canales húmedos del delta del Okavango o los pantanos de Khwai y Linyati en mokoro, no es consciente del todo peligro que ello entraña, quizás, es difícil imaginar un modo de transporte más pacífico y es por eso que muchas veces ni nos damos cuenta que a nuestro alrededor la vida salvaje la tenemos casi al alcance de la mano. El mokoro es el cruce entre un bote y una canoa. Estos mokoros eran la única manera de viajar por aquí en el pasado, era la única forma que tenían los habitantes de estas tierras para desplazarse en las épocas húmedas o cuando el Okavango se derramaba en el territorio. Utilizado para la pesca, la cosecha de caña, el transporte de personas y mercancías, así como el ganado pequeño, el mokoro que era más o menos el carro del Delta hasta la llegada de lanchas a motor.

Las generaciones anteriores a nuestros guías actuales, las tallaron a mano de madera de ébano y kigelia. Para ello tenían que cortar árboles con más de 100 años para que el tronco alcanzara el tamaño correcto para poder cargar enseres y familias entre las diferentes islas que el agua crea. Puesto que un mokoro de madera sólo tiene una vida útil de cinco años, la llegada de una versión de fibra de vidrio fue recibida con el mismo entusiasmo que el descubrimiento de pan rebanado.

Hoy en día, los barcos utilizan pequeños  motores que incluso llegan a unir la gran ciudad de Maun con los poblados y los lodges turísticos del norte. Pero no es lo mismo. El mokoro avanza lentamente creando su propio camino a través de los campos de caña, desde nuestra posición sentada en el fondo del bote, vemos como la hierba larga se separa delante de nosotros con solo el sonido de la vara del barquero chapoteando en el agua, es solo un susurro y la visión es muy diferente. Desde el mokoro, descubrirá que el silencio de esta zona salvaje en realidad zumba con muchos sonidos: el coro de insectos y ranas, las llamadas de aves y la brisa crujiendo a través de las cañas. De alguna manera, cada uno de los sentidos se vuelve maravillosamente vivo. Las criaturas más diminutas se pueden ver en la claridad colorida y se puede conseguir acercarse de forma real a los animales que beben en los pantanos.


Os he dejado más otos de este expedición en este enlace.

viernes, 25 de agosto de 2017

BOTSUANA(IX): LA CONCESIÓN DE FAUNA DE LINYATI

Entre el Parque Nacional de Chobe al este y el sur de Okavango, las extensas concesiones Kwando, Selinda y Linyanti ofrecen magníficas vistas de la vida silvestre y un terreno que rivaliza con la belleza física del Okavango. Y no es de extrañar, ambos comparten similitudes geográficas. Al igual que el río Okavango, el río Kwando fluye hacia el sur desde Angola a través de la franja del Caprivi en Botswana. Al igual que el Okavango, poco a poco llena los pantanos de Linyanti. La salida de los pantanos llena entonces el río de Linyanti, que acabará llenando la parte este del río Chobe, afluente del Zambeze.

Los lechos secos de los ríos Selinda y Savuté se encuentran con los pantanos, su falta de agua fluida es posiblemente determinada por la falla subterránea que detiene el curso de las aguas. Curiosamente, se cree que las fallas en esta área son el punto más meridional del Gran Valle del Rift de África. Las reservas se extienden a lo largo de los ríos, con el Kwando al noroeste, Selinda (1350 kilómetros cuadrados en el área) al sur y Linyanti (1250 kilómetros cuadrados en el área) al este. Todo ello hace que ese ecosistema sea muy rico en zonas verdes y fauna salvaje

Los pantanos de Linyati están localizados al oeste de Chobe en una zona rica en grandes árboles de bosque ribereño donde destacan los Sausage trees (árboles de la salchicha) o los árboles Jackalberry; también hay muchas zonas dominadas por los papiros o por palmas lo que dotan al entorno de cierto aire tropical y por supuesto los bosques de Mopane de toda esta zona de Bostwana.. En la parte sur del río encontraremos la Reserva de Linyati. Elefantes, cebras y búfalos se encuentran en grandes concentraciones, especialmente en los meses de invierno (de abril a octubre) y su cercanía con el parque nacional de Chobe hace que algunos carnívoros como el león y el leopardo frecuenten el área. En los últimos años se ha detectado la presencia en la zona de una coalición de 4 leones hermanos machos nómadas. El elefante africano cuenta en este área con una de sus más grandes concentraciones y es espectácular ver las reuniones de grandes machos en los pantanos o las orillas de los rios. También dos antilopes, el gran Kudu y el antilope de agua tienen aquí unas concentraciones bastantes abundantes. Durante esta época seca se produce la migración de grandes manadas de cebras de las que ya os hablamos en otro enlace.

A día de hoy el acceso no es fácil, la mejor manera de acceder es en avioneta desde el aeropuerto de Kasane o Maún o desde algunos de los aeródromos cercanos de otros campos en Bostwana y en la zona del Okavango. Es probablemente una de las zonas más salvajes de África. Durante nuestra estancia hemos podido anotar citas de casi todas esas especies que os hablamos, tenéis un enlace con más fotos aquí. Y si queréis más información de nuestros viajes al lugar podéis entrar en este enlace.

viernes, 18 de agosto de 2017

INDONESIA: EL PARQUE NACIONAL GUNUNG LEUSER, EL REINO DEL ORANGUTAN

El Parque Nacional de Gunung Leuser está situado en el norte de Indonesia en Sumatra, a caballo entre las provincias de Aceh y de Sumatra del Norte. En él se encuentra el Monte Leuser, que llega a los 3.381 metros que da nombre al parque y que nos desafiará durante todas nuestras jornadas. Con los parques nacionales Bukit Barisan Selatan en el sur de la isla y Kerinci Seblat en el centro, Gunung Leuser forma de la denominación «Patrimonio de los bosques tropicales ombrófilos de Sumatra» incluido en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO para su protección no solo de la flora única en el mundo, sino de algunos de los animales que la habitan como el orangutan, el tigre, el elefante y el rinoceronte de Sumatra.

El aeropuerto está a tres horsa del pueblo de Bukit Lawang donde se encuentra alguna de la escasa infraestructura del parque. Se trata de un pequeño pueblo situado en la ribera del río Bahorok a 86 kilómetros al noroeste de Medan, la capital de Sumatra. Desde sus calles se accede al parque nacional,  por lo que es una parada ideal antes de un trekking por la selva para intentar citar orangutanes. Un camino paralelo al rio nos devolverá luego de nuevo a la civilización. Este camino lo hacen muchos turistas en "tubing" un recurso que han inventado los lugareños y del que tenéis un vídeo en este enlace. 

En 1973 fue creado el centro de rehabilitación de orangutanes. Durante los siguientes años el pueblo comenzó a desarrollar una modesta industria hotelera convirtiéndose de a poco en uno de los destinos más populares en Sumatra. Aquí, en los bosques cercanos al pueblo, deambulan algunos de los orangutanes que viven en semilibertad y que son los que la mayoría de turistas vienen a buscar y fotografiar. El resto, hasta casí 5.000 que viven en el parque, debemos salir a buscarlos por unos senderos escarpados y duros que hacen de las jornadas días interminables y agotadores pero que al final, viendo las fotos (las teneis en este enlace), habrán merecido la pena, eso si abstenerse si no se está en buena forma.

Al norte del parque hay una zona totalmente salvaje, Ketembe, pero para llegar hasta allá se necesitan varias jornadas de caminatas. En esa zona se encuentran también esos otros animales salvajes que hablamos al principio. Nosotros en este recorrido pudimos observar casi una decena diferente de monos de la jungla y varias decenas de aves.

El parque es, además, un enorme encuentro de biotopos y geozonas. Hay sistemas fluviales, volcanes y lagos.  Debido a las grandes diferencias en la altitud y la diversidad en el suelo, el Parque Nacional Gunung Leuser también tiene una enorme riqueza de especies vegetales. Así, el 45% de todas las especies de plantas registradas en la región indo-malaya occidental se encuentran en esta área. La flora contiene aproximadamente 10.000 especies de plantas, incluyendo la espectacular Rafflesia Arnoldi y Amorphophallus titanum, la flor más grande y más alta del mundo.

Hemos puesto en marcha una nueva ecoexpedición para 2018 de la que podéis obtener toda la información en este enlace.