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martes, 28 de febrero de 2012

BIRDWATCHING JORDANIA. JORDANIA ( y VIII)

De las más de 8.000 especies de aves que se pueden contabilizar en el mundo, Jordania puede observar cada año más de 420 de ellas, bien en sus pasos migratorios hacia el continente africano, bien en la diversidad de sus biotopos o en los oasis que se forman en sus desiertos. Al tratarse de una país desértico, uno podría pensar que no es el hábitat para las aves pero, paralelamente a ese desierto que la cubre, Jordania cuenta con algunos de los valles más fértiles del medio oriente, incluida la famosa “tierra prometida de los judíos” que riega el Jordán y algunas cadenas montañosas que la cruzan y donde crecen bosques hermosos, lugares para el birdwatching y el reposo, incluyendo además el Oasis de Azraq, el más importante lugar de reposo de las aves entre Europa y Asia.

Jordania es, sin lugar a dudas, la joya de la biodiversidad de los países árabes y un lugar increíble en el que compaginar las actividades de la naturaleza con la visita a su rico patrimonio cultural e histórico del que sobresale Petra, la capital nabatea, considerada una de las siete maravillas del mundo moderno. Hemos tenido la suerte de visitarla con Ecowildlife y por eso acabamos esta escapada a Jordania haciendo mención a sus lugares más llenos de vida natural.


La cercanía a Europa, la tranquilidad y hospitalidad de sus gentes y su excelente gestión del patrimonio natural encabezado por la Royal Society para la conservación de la naturaleza jordana, con sus red de ecolodges por las reservas naturales, ha hecho que consideremos Jordania como nuestro destino estrella para esta primavera.

Los Parques y Reservas que visitamos son auténticas joyas de biodiversidad como la  Reserva natural de Ajlun, la Reserva de la Biosfera de Dana, la Reserva Natural del Mujib, las montañas de Petra, el Área protegida del Wadi Rum o la Reserva del Oasís de Azraq.

domingo, 26 de febrero de 2012

UN DESIERTO DE PELÍCULA: WADI RUM. JORDANIA(VII)

Una ligera brisa amenaza con hacer estallar una tormenta de arena cuando alcanzamos los farallones de los "siete pilares de la sabiduría" y un asustadizo sol se deja querer entre unas ligeras nubes dorando las ya de por si doradas arenas del Wadi Rum. Este pequeño y hermoso desierto jordano no paso a la historia por sus arenas doradas, ni por sus gigantescas rocas hogar de aves de rapiña como el halcón de berbería, ni tan siquiera por sus barrancos que albergan río subterráneos de agua que alimentan la ciudad de Amman. Este sutil desierto pasó a la historia por haber sido el hogar del aventurero, militar, espía y guerrillero Lawrence de Arabia. Cosas que tiene la vida y eso que el inglés no dejo muy buenos recuerdos en los países árabes, a pesar de que un beduino la ha tallado su cara en una roca en el barranco que le sirviera de guardia.

Hoy aquellos beduinos que forjaran la leyenda del mítico inglés, se dedican a pasear turistas en modernos todoterrenos que hacen derrapar por las dunas o a pasearlos en camello cerca de las rocas que pintaran sus antepasados cuando las caravanas camelleras que lo atravesaban se contaban por miles de camellos. Algunos dormitan bajo las paredes rocosas esperando al turista que les saque del duermevela.

Aún así, ese mítico desierto es una pequeña joya que nos guarda Jordania. Pensábamos que ya lo habíamos visto todo en Petra o el Mar Muerto pero no, recorrer las arenas con la cámara, buscando escorpiones entre las piedras, dejarse caer rodando por algunas de las enormes dunas que se recostan sobre los enormes peñascos o tomar té estirado en una alfombra con los beduinos en algunas de sus tiendas esparcidas por todo el desierto mientras intentan tomarte el pelo a carcajada abierta, son instantes que hacen a este desierto una joya digna de visitar. Sentado sobre la arena fina vi venir la tormenta y decidimos regresar a la seguridad del hotel, no sin antes sacar las últimas instantáneas de nuestra corta visita.

viernes, 24 de febrero de 2012

PETRA EN LA NOCHE. JORDANIA (VI)

Mucha gente no lo sabe, pero la Unesco ha permitido abrir la ciudad nabatea de Petra para que los visitantes disfruten de uno de los instantes más hermosos de su estancia en Jordania.

El ritual comienza cuando los turistas se van juntando en la oscuridad de la entrada a la ciudad y un guía beduino va recogiendo sus entradas. Al traspasar la puerta nos damos cuenta que la ciudad solo esta iluminada por velas y que será así durante los casi dos kilómetros de cañón que debemos recorrer hasta el tesoro. Todos vamos en silencio y en algunos rostros se palpa tensión, sobre todo en los escasos turistas hebreos que nos acompañan. A medida que las paredes del cañón se van estrechando, las luces de las velas alargan nuestras figuras convirtiendo el pasadizo en un baile de dantescas sombras alargadas. Emocionante.

Algunos gatos maullan en las paredes y se escucha silbar al viento en las alturas. Al levantar la mirada, atisbamos a ver una estrellada noche que lucha por colar su escasa luz entre los roquedos. No hay luna  y presentimos los fantasmas de líderes beduinos en los rincones cada vez que una sombra desaparece en una hendidura de la piedra. Algo increíble.

Cuando se abre ante nosotros la famosa brecha que da paso al tesoro nabateo de Petra, el corazón se nos hiela: centenares de velas iluminan la fachada en una danza de gigantescas sombras que tomamos violentamente la escena mientras, un murmullo de admiración y algún gritito de sorpresa de alguna turista despistada, hace que un perro ladre atemorizado. Los novios se acurrucan, los solteros suspiran, las parejas se besan y un beduino comienza a hacer sonar su "rebaba", una especie de  guitarra de una sola cuerda, cuando todos nos sentamos en el suelo. Mágico.

Al acabar la sinfonía, otro beduino coje su flauta y se pasea como un espíritu de la música entre las velas proyectando su alargada sombra sobre la fachada del Tesoro y el que nos cogió las entradas, con atronadora voz, nos recita la historia de Petra como le debió dictar las tablas de la Ley Dios a Moisés, con enormes gritos que resuenan por la paredes. Conmovedor.

Y esta es la historia de la noche de Petra y que ningún turista se debería perder. Cuesta 15 euros pero les garantizo que merece la pena.

domingo, 19 de febrero de 2012

MARAVILLA DEL MUNDO MODERNO: PETRA. JORDANIA (V)

En un intento por redefinir las nuevas maravillas del mundo moderno, un empresario suizo organizó una multimillonaria encuesta vía internet y mensajes de texto para saber cual serían esas nuevas maravillas; en la votación con gran apoyo popular pero escaso interés oficial salieron elegidos algunos de los más hermosos edificios y complejos edificados por el hombre: el Taj Majal en la India, el Cristo Redentor de Brasil, la pirámide de Kukulkan, en el complejo de Chichen Itza en México, el Coliseo en Roma, la Gran Muralla China, la Ciudadela de Machu Pichu en Perú y la ciudad de Petra en Jordania, de la que hoy os hablaré y con categoría especial, por pertenecer a dos eras, fue designada las Piramides de Egipto. Casi todas he tenido la suerte de visitarlas y de todas, os hablaré algún día. Hoy he estado en Petra.

Declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1985, la ciudad perdida del reino nabateo es una maravilla y un espectáculo que el hombre levantó para adorar a sus dioses y sus ancestros. Ubicada en las estribaciones del desierto de Wadi Rum, cerca del Mar Muerto, en un cañón que recoje las aguas de los montes de Petra, los nabateos, una tribu antigua que tuvo su esplendor en el siglo VI, pero de los que se tienen datos desde 3 siglos antes de Cristo, supieron crear un entramado de canalizaciones y conductos de agua en una tierra sedienta, para atraer a sus ciudad a las caravanas que venían de La Meca o que regresaban de la ruta de la seda en Asia. Dicen que pos los estrechos pasos del cañon, llegaron a pasar hasta caravanas de 2.000 camellos y vivieron en la ciudad más de 25.000 personas. Dicho así parece fácil, pero por las fotos podréis apreciar cuan angostos eran esos cañones y pasadizos.

Y una vez dentro uno se desmaya  como hiciera Sthendal en Florencia, la violenta belleza que se asoma tras un hueco en el barranco del Tesoro nabateo,  las tumbas esculpidas para honrar a los muertos, el detalle sobre el filo de un barranco de las Tumbas Reales, los estucos tallados sobre la roca viva, el ascenso sin fin hasta el Monasterio y la locura que se desató para construirlo a casi 1200 metros de altura por unas escaleras que luchan por llegar al cielo, los precipicios sobre la meseta del altar de los sacrificios o los kilómetros y kilómetros de canalizaciones donde recogían las escasas aguas de los torrentes del desierto. Una maravilla difícil de explicar. Imaginamos que en 1812, cuando Johann Ludwing Burckhart ( el gran explorador suizo) se encontró aquella maravilla abandonada donde solo vivían los beduinos errantes, se debió quedar "petrificado".

Hoy, por sus calles,  miles de turistas se afanan en fotografiarse junto a los templos mientras desdecendientes de aquellos beduinos, nos invitan a subir en sus burros o camellos para hacer más fácil el transito de esos 8 largos kilómetros de ascensión o los ocho de vuelta. El cansancio del recorrido se alivia con la visión de tan magnifica obra humana y con los puestos de los beduinos que nos ofrecen té constantemente.  Al final, merece la pena sentarse de nuevo en el café frente al Tesoro, ahora, tras el esfuerzo, nos sentimos recompensados de ser tan afortunados de haber podido llegar hasta aquí.

viernes, 17 de febrero de 2012

EL VALOR DE UN MAR MUERTO. JORDANIA (IV)

Mucho tiempo ha transcurrido desde que el Dios de los Cristianos, separara las aguas del mar Muerto para que pudieran pasar Josúe y sus judíos tras la muerte de Moisés en el Monte Nebo en busca de la tierra prometida. Mucho ha llovido también, desde que a orillas de ese mismo mar, en la desembocadura del río Jordán, Juan el bautista, el profeta cristiano, convenciera a miles de personas a abrazar la nueva fe que comenzaba. Hoy en día, el Mar Muerto, que separa Jordania de Israel, es un balneario donde europeos y árabes vienen a curarse de sus enfermedades de la piel y donde las grandes cadenas americanas de hostelería, instalan macro complejos con spa y piscinas de aguas milagrosas. Ver a turistas envueltos en barro es otra de las imágenes de referencia.

El Mar Muerto es un lago salado, situado en la depresión del Gran Valle del Rift que atraviesa África desde una punta a la otra y es el lugar más bajo de nuestra planeta. Situado a 407 metros por debajo del nivel del mar, recibe las aguas del río Jordán y otros acuíferos menores y de las escasas precipitaciones de lluvia que caen en la zona. Debido a la sobreexplotación del Jordán, hoy el Mar Muerto pierde un metro de agua cada año y es posible que, si nadie lo remedia, este Mar Muerto este definitivamente muerto en 50 años. Su salinidad es tan profunda que es imposible hundirse en sus aguas debido a la gran concentración de sal que hay en sus aguas. Es la típica imagen del turista leyendo el periódico sobre las aguas del Mar Muerto.

Hace algunos meses escribí un artículo sobre la extremofilia, la capacidad que tienen algunos seres vivos de vivir en circunstancias extremas, pues bien en este lago salado, uno de los más salado del mundo, viven las artemias, unos minúsculos seres vivos, como gambas en miniaturas que se adaptaron al medio.

En sus orillas hoy se extiende una gran industria química que explota sus riquezas por parte de ambos países, aunque hace algunos siglos, esas mismas orillas acogieron la ciudades de Sodoma y Gomorra y en sus laderas vivió Lot con sus hijas y se encontraron los famosos manuscritos del Mar Muerto que dicen, hacen tambalear algunas de las doctrinas de las tres religiones monoteistas. Religiones que, como veis en la foto, tienen formas diferentes de disfrutar de las aguas más productivas del Medio Oriente

jueves, 16 de febrero de 2012

EL RIO JORDAN Y EL CRISTIANISMO.JORDANIA (III)

Dicen que cuando Jesús de Nazaret cumplió 30 años, abandono su pueblo y su casa y se fue a Betania donde un tal Juan el Bautista, el único profeta nombrado por las tres religiones monoteistas,  andaba bautizando a millares de personas. Allí lo bautizó y allí, parecer ser,  una paloma blanca descendió de los cielos y la voz de trueno de su padre dijo aquella celebre frase de que "este es mi hijo más amado". En fin, que una nueva era comenzó para el mundo cristiano. De aquel río de aguas claras donde la muchedumbre se acercaba para conocer al primo de Jesús, hoy solo queda un riachuelo sucio y de color barro que divide dos culturas y dos pueblos, al norte los judíos de Israel, al sur en tierra de libre culto, las mil y una representaciones de los cristianos.

Me acerqué hasta el lugar bajando de otro lugar bíblico, el Monte Nebo, para ver de cerca e imaginar como fueron aquellos días, me acerque hasta Betania más allá del Jordán y descubrí como un simple arroyo de menos de dos metros de ancho separa dos mundos, tan cercanos y tan diferentes. A un lado un sacerdote católico cantando misa para una decena de fieles franceses vigilados de cerca por un guardia armado. Al otro, en tierra judía, un grupo de protestantes ingleses bautizándose y cantando de gozo. Entre ellos dos metros, pero ni unos ni otros se miraban, los únicos que se miraban eran los soldados israelitas y jordanos. Toque el agua, observe la escena y me marche pasando por en medio de la misa del cura francés.

Hasta llegar allí media docenas de iglesias, cada una de ellas levantadas en tierra santa por alguna confesión. La primera  y más opulenta erigida por un senador ruso, imagino que ávido por lavar sus pecados. Jordania concede tierras para levantar iglesias al lado del Jordán a cambio de turistas. No sentí nada al pasar, ni al regresar. Imagine que mi condición de católico antiguo me traería alguna sensación, pero no fue así.

Me senté a la entrada del "parque" , para entrar allí tuve que pagar unos 15 euros al cambio, me pedí un café y reflexioné. Había visto el regazo de río donde presuntamente se inicio el cristianismo, había ido a ver el lugar donde  El Bautista, al que Herodes cortó la cabeza y el que fue capaz de llevar esa religión hasta sus más remotas consecuencias  y sin embargo, tenía la impresión que había salido de un parque de atracciones del cristianismo donde todo tiene un precio y las emociones se venden como en la taquilla del Dragon Khan.

Y eso es todo lo que voy a contar de esta experiencia de mi paso por el río Jordán, donde un día miles de personas creyeron que un nuevo mundo iba  a cambiar su suerte.

lunes, 13 de febrero de 2012

LA VISIÓN DE MOISES DESDE EL MONTE NEBO. JORDANIA (II)

Yo llegue hasta el Monte Nebo en Jordania fresco y con horas de sueño, no como debió llegar Moisés después de pasar con su tribu cuarenta años perdido por el desierto, de haber pasado hambre y sed y de haber, incluso, dudado de su fe en su dios. Yo llegue con la mente clara y las ganas de descubrir algo más en esas profecías cristianas. Pero al mirar desde el balcón del monte que los frailes franciscanos recuperaron para el cristianismo, solo puede ver un inmenso desierto de piedra, la calima que lo cubría todo, un atisbo de vergel en la lejana  Jericó y un asomo de la ciudad santa de Jerusalén sobre las montañas que le dan nombre, yermas y muertas también. Intuí el espejo salino y acuoso del Mar Muerto y un hilo minúsculo de vida al paso del río Jordán. Yo solo vi eso, pero Moisés debió significarle algo mucho más grande que, además, pago con la pena de no poder acceder a ese paraíso. Sus dudas de fe no le fueron perdonadas por su Dios y murió ante de pisar esa tierra prometida.

"Dios concedió a Moisés poder contemplar la tierra prometida desde lo alto de un monte cercano: el monte Nebo. Pero Moisés y Aarón murieron sin poder pisar la ubérrima tierra de Canaán a la que se llegaba tras cruzar el río Jordán, que por aquella estación del año venía muy caudaloso. Tomó el relevo Josué, el ministro de más confianza de Moisés, y cuando ya iban a cruzarlo, comenzando a pasar el Arca de La Alianza, se detuvieron las aguas río arriba y pudieron atravesarlo todos a pié como en el Mar Rojo. El Arca se mantuvo en medio del río mientras terminaban de pasar. Otra muestra más de la portentosa mano de Yahvé.

En el lugar mismo se alza una cruz rodeada de una serpiente otro de los símbolos del cristianismo y donde Juan Pablo II oró en su visita a Jordania. Antes de llegar en la misma ciudad de Madaba, una iglesia ortodoxa, la Iglesia de San Jorge, conserva un mosaico bizantino de la tierra prometida, de la Palestina cristiana y de todas las tribus que la habitaban. Merece la pena parar a verlo. Mañana bajaré a tocar las aguas del río Jordan.

sábado, 11 de febrero de 2012

JORDANIA: EL ROMANTICISMO DE LOS BEDUINOS

Aún tengo en la mente las imágenes de Peter O'toole en la excelente película de Lawrence de Arabia, el militar inglés que nos hizo enamorar de las doradas arenas del desierto de medio oriente y de la épica de los militares que lucharon en las guerras de independencia de la opresión turca en la zona. Desde entonces, han pasado muchos años y los países árabes de la zona han cambiado mucho y los continuos conflictos hacen que la zona este en permanente susto reprimido. La primavera árabe ha llegado a la zona, en algunas partes más que en otras y no acaba de despertar en la vecina Siria, con un sátrapa como Assad que continua asesinando a su propio pueblo sin miramientos ( más de 400 niños han muerto por el ejercito asesino de Siria). En definitiva, es Jordania un oasis que parece mecer en aguas tranquilas rodeada de Palestina, Israel, Egipto y Siria entre otras.

Marchamos en esta ecoexpedición de Ecowildlife para visitar dos de los lugares que teníamos marcados en el mapa en blanco de nuestra imaginación: el desierto de Wadi Rum y  una de las nueve siete maravillas del mundo moderno: la ciudad de los nabateos Petra. Serán siete días de ecoexpedición que podréis seguir aquí en el blog de La Escapada en el twiter de @ecowildlife y el facebook e Ecowildlife Travel.  Esperemos poder cubrir la expectativas y que disfrutéis con esta escapada. 

miércoles, 8 de febrero de 2012

MADRID ME MATA: ACTRICES EN LA CALLE

Madrid siempre me sorprende, lo digo una y mil veces y cada vez que lo hace, escribo estas reseñas sobre ese Madrid alejado de las reuniones, los atascos y el frenesí de la economía centralista y los restaurantes abarrotados en comidas de trabajo. Curioso que siendo de Barcelona, no tenga en mi blog una sección dedicada a ella y si a Madrid.

Madrid me mata y lo hace con exposiciones como la que ha puesto en marcha el Teatro Español en sus camerinos, sus pasillos y mi plaza preferida de Madrid, la Plaza de Santa Ana.  Con una mirada inocente y la cámara de un fotógrafo experto, recorremos el camerino de Julieta Serrano, el de Belén Rueda o el de Amparo Rivelles.  Ellas se están pintando, arreglando o simplemente relajándose antes de salir al escenario. Nosotros no las podemos ver  y sobre todo, somos incapaces de sentir en esos instantes, los nervios, los sentimientos o lo pensamientos que nuestros actores y actrices guardan en esos camerinos.
Sergio Parra ha capturado esos minutos previos durante 12 años y nos los muestra en una bella selección de imágenes.  Los que entran a verlos o a resguardarse del frío invierno, disfrutan de las fotografías, los que las ven en la gélida mañana, las amas de casa, los transeuntes curiosos, los que hacen botellón en la plaza, los fumaos o los indigentes, ven la belleza expansiva de Aitana Sánchez Gijón o el rostro hermosamente esculpido de Belen Rueda, son instantes en los que nuestras divas se dejan ver como seres hermosos facilmente invadidos y entramos silenciosamente, por unos instantes, en su intimidad. Tenéis hasta el 26 de febrero para dejaros "matar" por esta exposición en Madrid. Bravo a la gente del Teatro Español.

martes, 7 de febrero de 2012

EL DESCONOCIDO AFRICANISTA MANUEL IRADIER

Manuel Iradier y Bulfy (Vitoria, 1854- Balsaín, 1911) es quizás el aventurero y decubridos de África menos conocido y al que la gente que pasa por delante de su estatua en el parque de la Florida de la capital vitoriana, casi ni le presta atención pese a los esfuerzos de la Ong que lleva su nombre y que dedica su tiempo a las gestas y obras de tan insigne explorador español. Su gesta más conocida en el continente africano, fue el estudio geográfico, biológico, etnológico y lingüístico, pero sobre todo la gestación política de la nación conocida actualmente como Guinea Ecuatorial, si, el lugar donde nació "Copito de Nieve" y  que además de compartir con nosotros al explorador, comparten una misma lengua: la castellana.


Iradier tuvo desde joven esa vocación africanista y los libros y periodicos que leía, que le hablaban de otros exploradores como Burton, Livingstone y Park, no hacían más que causarle más fiebre africana  y con tan solo 14 años de edad impartió en la capital alavesa una conferencia para dar a conocer sus pretensiones descubridoras. Se entrevisto con el explorador galés Stanley (que se hallaba en el País Vasco cubríendo la guerra carlista como corresponsal del diario New York Herald) y tras esta entrevista y acompañado de su cuñada y de su esposa, Isabel Urquiola y con tan solo 19 años,  Manuel Iradier se lanzó a descubrir "su" continente africano.

Iradier sufrió muchas penurías en África donde dejo la vida de su hija por malaria, pero nos legó un trabajo brutal, ‘Africa Tropical’ y la reclamación para España del "País de los Bosques" en el que se le recuerda mucho más que en su propia nación. Murió en la soledad de los "quijotes" españoles, abandonado y olvidado por su patria.

domingo, 5 de febrero de 2012

LA CATEDRAL NUEVA DE VITORIA TAMBIEN ES HERMOSA

Dicen y corroboran los crónicas que el archimillonario y polifacético escritor de best seller Ken Follet, se inspiró en las obras de remodelación de la catedral vieja de Vitoria-Gasteiz para su libro más reciente, "Un mundo sin fin" y que muchos de sus seguidores se pierden por la "verde" ciudad vasca para buscar a sus más célebres personajes. Admito que no he leído el libro, ni este ni el otro "Los pilares de la tierra", pero si que he visto la galardonada serie que inspiró y afirmo que me gusta.

Bueno, lo que les quería contar es que en estos días de frío polar y nevadas, andaba paseando por la capital del País Vasco y me baje del tranvía para contemplar le hermosa estampa de la otra catedral, la de María Inmaculada, bajo una copiosa nevada y con sus jardines pintados de un mágico y hermoso manto blanco invernal. Ya saben los que me conocen que no me gustan las cosas del clero y su visión sesgada de la realidad y la vida pero, debo decir que disfruto de las grandes obras que construyen para su Dios ( sin entrar en que hay cosas mejores que hacer con esos dineros). Esta catedral, menos famosa  que la de Santa María, da lustre al centro de la ciudad.

Fue construida el siglo pasado ( que rabia me da decir esto ya que yo nací el siglo pasado) y es el principal templo de culto católico de la ciudad.  Dicen las crónicas que fue soñada e ideada a caballo entre la gótica catedral burgalesa y la imponente catedral de Milán, pero que la falta de recursos obligo a robarle alguna torre y muchos embellecimientos.  Dicen también las crónicas que su critpa interior esta copiada del templo de la Sagrada Familia de barcelona. Aún así, las fotos del templo bajo la nieve, me inspiraron este artículo y una buena calada de agua y nieve que trajo un posterior resfriado pero..., mereció la pena el instante.

viernes, 3 de febrero de 2012

OLA DE FRIO POLAR EN EL NORTE

Hemos salido en una nueva gira de visitas con Ecowildlife, que estos primeros meses del año nos tiene concentrados e ilusionados y no permite mucho más tiempo para otras cosas, entre ellas cuidar el blog. Digo que hemos salido y nos ha cogido la ola de frío polar que tanto nos amenazan los meteorólogos españoles. Y han acertado de pleno.

Me iba a dormir en Pamplona con cuatro grados bajo cero y me desperté camino de Vitoria con una nevada impresionante. Parados en el arcén por causa de la intensa nevada y viendo el monte Aralar nevado y una estampa de invierno alucinante, me volví a recordar del primo de Rajoy y su negación del cambio climático. Ahora si que nos ha llegado el invierno de verdad después de haber sufrido una primavera avanzada en medio de los que debía ser el invierno normal. No se si el primo había contando con esto, pero lo que está bastante claro que esto no es normal y que o ponemos remedio o  nuestras nuevas generaciones no van  a conocer las estaciones como nosotros las hemos conocido.

Una vez dicho esto, tengo que reconocer que me gustó pararme en el arcén a mirar la intensa nevada o caminar por las calles de Vitoria con un temporal brutal y deleitarme de la Catedral con una nevada típica de un invierno normal.