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domingo, 30 de abril de 2017

TANZANIA: LOS HADZABE LOS ÚLTIMOS CAZADORES

En el sur de parque nacional Serengeti se encuentra el lago Eyasi, uno de los lagos del Valle del Rift. Es un territorio hostil, seco, la salinidad del lago evita que en el entorno crezca mucho bosque y los pueblos que viven alrededor del mismo, los Datoga y los Sukuma, no suelen cultivar estas tierras secas, son todos ganaderos.En la perifería de ese lugar inhóspito y seco, en el margen donde solo pueden vivir aquellos que nadie quiere, allá y solo allá, se les permite vivir a los Hadzabe. Si ayer deciamos que los Datoga fueron expulsados por los masai a territorios malos, los Hadzabe han sido expulsados allá donde nadie quiere ir.

Aunque dicen que llegaron del sur de África en el siglo XII, se tiene constancia de su presencia en la zona desde hace más de 3000 años. En la región de Kolo, en el centro de Tanzania hay muchas pinturas rupestres que datan de hace más de 3000 años antes de nuestra era. Estas pinturas son muy similares a otras realizadas por grupos de cazadores-recolectores khoisan del Africa Austral con los que los hadza parece estar emparentados lingüisticamente, razón por la que se supone que los artistas fueron los antepasados de los hadzabe.

Salimos a buscarlos de mañana y los encontramos baja una piedra, fumando y esperando la llegada del algún turista.Cada mañana salen a cazar y si les acompañan obtienen algún ingreso extra. Los Hadzabe han vivido tradicionalmente de la caza y la recolección, pero con la llegada del turismo al valle, las cosas están cambiando rápidamente. Hombres y niños cazan con arcos y flechas, y casi siempre cazan solos. Las mujeres y las niñas no cazan, aguardan a los hombres. Si estos han cazado, se comen la mitad de la pieza en el mismo lugar y la otra mitad la llevan al poblado, solo si la pieza es grande, si es pequeña solo los cazadores se la comen. A la edad de 10 años, un chico oriental hadza se han hecho a sí mismo un arco y un robusto conjunto de flechas para matar Hyrax, conejos, ardillas y pájaros. A la edad de 10 años, esos niños ya son maduros y su esperanza de vida es tan baja que casi no vimos niños en el poblado. Los poblados hechos con simples hojas de palmera son las más mínima expresión de lo necesario. No  necesitan más, los hadza agotan rápidamente los recursos de la zona y deben moverse hacia otra zona donde la caza y la recolección de bulbos y semillas les sea más satisfactoria.

Las niñas tienen un infancia diferente,  ayudan a sus madres, hermanos y hermanas mayores a recoger bayas, excavar raíces comestibles y recoger las semillas y la pulpa de los árboles baobab. Este alimento suministra el 80 por ciento de la dieta normal en peso. La miel de abeja silvestre tomada de las colmenas en el monte y la escasa carne que le sobran a los cazadores es el resto de su dieta. No hay escuelas donde ir, ni centros donde puedan aprender otro forma de vida, los Hadza, sus niños y sus mujeres viven al margen de la sociedad y solo acuden a ella para observar en la lejanía ese nuevo modo de vida. Alguno jóvenes bajan al pueblo para consumir cerveza o fumar algunos días de la semana...

Los hadza no entienden de ecología, solo de superviviencia, no se preocupan por la conservación de los alimentos que recogen ni de como preservar sus zonas de caza. Al desenterrar las raíces para comer  no dejan parte de la planta en su lugar para que vuelva a crecer. Cuando se cosecha la miel, el rara vez se molestan en cerrar el panal roto con barro o una piedra, lo que alentaría a las abejas para volver y hacer más miel.No matan a los miembros más débiles de las manadas para dejar a los más fuertes seguir criando sus crías. Ellos no entienden esas cosas, solo matan para comer y matan todo lo que pueden. En los árboles de sus campamento vimos cráneos de animales tan pequeños como de crías recién nacidas de babuínos.

Regresamos en la tarde sin haber tenido suerte en la caza y nos reciben las mujeres sentadas delante de las piedras que le sirven de refugio. Parece como si no le importara nada lo que han hecho sus hombres, intercambian alguna opinión. La lengua hadza esta llenado de sonidos guturales y chasquidos, apenas ininteligibles. Los Hadza viven de una forma muy primaria.  De solteros los hombres viajan solos, pueden unirse a un campamento y vivir allí o deambular solos por un área de caza. La principal excepción se demuestra por las parejas casadas, que permanecen juntos un promedio de 20 años y tienden a vivir con la madre de la esposa.   Los cónyuges de ambos sexos pueden abandonar el matrimonio y buscar una nueva pareja volviendo a la vestimenta de los miembros solteros de la tribu. Un campamento no tiene un liderazgo organizado y no tiene sentido de sí mismo como un grupo permanente. La idea de la propiedad privada debe parecer absurdo que la gente que lleva todo lo que tienen en sus espaldas o cabezas. O no. Ahora los hadza fabrican pulseras y pipas que venden a los turistas, lo necesitan para beber en el pueblo o fumar unas hierbas que les excitan y que les hace parecer mejores cazadores. Es el precio del turismo...

Os he dejado más fotos en este enlace.El próximo mes de marzo de 2018, salimos en una nueva expedición para descubrir la ecología, las gentes y la vida salvaje de valle del Rift. Tenéis toda la información en este enlace.

viernes, 28 de abril de 2017

TANZANIA: VISITANDO LA TRIBU DE LOS DATOGA

Los Datoga llegaron a esta parte del valle del Rift hace más de cuatro siglos y desde entonces comparten y a veces lucharon los territorios donde se asientan con otras tribus como los masai. Viven en una zona muy árida y se mantienen parcialmente al margen de la occidentalización de otras culturas vecinas. Su nombre original es Mangati, palabra Masai que significa “enemigos fuertes” ya que son antiguos enemigos de los Masai.”Hace unos 200 años, los Datoga se establecieron en Ngorongoro. Años después llegaron los Masai, también desde el sur de Serengeti, y en Ngorongoro se encontraron con los Datoga. Las dos tribus combatieron ferozmente por los pastos y el territtorio y los Masai acabaron venciendo a los Datoga. Los Datoga se vieron obligados a desplazarse hacia el lago Eyasi, una zona muy seca y salobre donde han sobrevivido desde entonces.

Los Datogas actuales son una comunidad de pastores nómadas que sobrevive de Tanzania de la ganaderia y del cultivo principalmente aunque también son cazadores en los límites que les deja el estado. De cultura animista, cuidan rebaños de vacas y cabras, utilizan burros para el transporte y cultivan judías y maiz entre otros. Los hombres cuidan el ganado mientras las mujeres se quedan en casa para cuidar de los niños, cocinar, construir las casas, buscar el agua. Antiguamente poligamos donde podrían casarse incluso con etnias vecinas, hoy las dificultades de su entorno y el abandono del gobierno de sus derechos, los ha hecho sendetarios y monógamos. En la fundación Datoga, nos cuentan que sólo el 1% de sus miembros han recibido educación formal y sólo el 5% de la comunidad habla suajili (una lengua nacional).

Han desarrollado sus conocimientos sobre la herrería y lo han convertido en su fuente de excedentes. Recogen residuos de hierro, aluminio y otros metales que luego más tarde son capaces de transformar con el uso del fuego creando herramientas como puntas de flechas que comercializan con sus vecinos,también adornos que venden en los mercados locales o a los turistas que nos acercamos a visitarlos.

Sus casas son sencillas pero mucho más avanzadas que sus vecinos Masai o Hadzabe.Tienen varias estancias donde cocinan y duermen, están construidas con palos, arena y estiércol de vaca. el techo es también de barro, al contrario de otras tribus que techan sus casas con hierbas. Dentro de la casa hay dos o tres habitaciones. La habitación de los padres tiene una pequeña ventana para que pase la luz y salga el humo y dos camas hechas con troncos y piel de vaca o de cabra. Lo que nos llama más la atención de sus ropajes es el variado colorido y los adornos de las mujeres, mucho más rico y elaborado que el de sus vecinos.

Después de varios años visitando a sus enemigos, los Masai, en este viaje hemos querido compartir también el conocimiento de estas otras culturas que viven al margen del turismo, o no tanto, pero al menos no es su principal fuente de ingreso como en otras comunidades vecinas. Os he dejado más fotos en este enlace y si queréis venir con nosotros en nuestra próxima escapada ya teneis toda la información en ese otro enlace.

martes, 25 de abril de 2017

TANZANIA: LLEGA LA GRAN MIGRACIÓN AL PARQUE NACIONAL DE SERENGETI


La primera vez que visite en safari el Parque Nacional de Serengeti en Tanzania tuve la sensación de que llegaba aun lugar donde el tiempo se había detenido para siempre, quizás fue también porque era mi primera visita a África y mis ojos no se acababan de acostumbrar a tanta inmensidad y belleza.

Corría el mes de Marzo y nos encontramos la migración justo en el centro del parque, millones de herbívoros que se movían al unísono y acompasadamente al ritmo de las lluvias. Porque cuando llueve en Serengeti, la vida brota al instante. Crece la hierba, hay comida para los herbívoros, para los carnívoros, para todas las criaturas de la tierra y el paraíso abre sus puertas a todos los que le quieran visitar. Pero si la visita se hace ne la época seca, otro gallo nos canta. La soledad de las planicies agudiza el instinto de los cazadores, las escasas presas temen ser sorprendidas en cualquier momento y el ojo avizor es el estado más importante de toda la fauna.

Antaño, nos apostamos junto al río Grumeti, donde los cocodrilos aguardan pacientemente su comida que me recuerda aquella película de National Geographic; “Las mareas del Kirawira”,  donde los enormes saurios devoraban uno tras uno a los indefensos ñus que se atrevían a cruzar sus aguas  y aquellos que se escapaban eran cazados sin remisión en la orilla opuesta por las emboscadas de los leones. Ahora nos apostamos en el cetro de Serengeti cerca del Seronera para batir nuestro record histórico de seis leopardos en las orillas del rio y varias manadas de leones una de ellas con más de 25 individuos. El Seronera, trae la vida al centro del Serengeti en época seca y los felinos lo saben mejor que nadie.

En el los meses de lluvias también se produce la paridera anual de los herbívoros y cada ñu, cada gacela o cada cebra  va acompañada de un pequeño vástago que tiene escasas posibilidades de sobrevivir esa primavera, otros cazadores como hienas y guepardos o licaones esperan ese momento. Ahora son ellos los temidos cazadores los que deben comenzar a traer sus crias para que comiencen a comer carne cuando lleguen los herviboros en un par de meses. Pese a todo, pese a la crueldad de eso magníficos instantes de safari, la vida en Serengeti se regenera cada ejercicio, las inmensas manadas se mueves como las manecillas de un reloj entre su enorme extensión y Maasai Mara al norte  devolviendo a la naturaleza el gran espectáculo de la vida y de la muertes del que hemos disfrutado estos días en Tanzania. Os dejo todas las fotos en este enlace y os recuerdo que el proximomes de agosto salimos a Kenia a seguir la migración en Masai Mara.

viernes, 21 de abril de 2017

TANZANIA: EL GRAN LABORATORIO DE LA BIODIVERSIDAD DE NGORONGORO


En esta nueva entrega de el Viaje que busca el Origen de nuestra especie en Tanzania de la mano de Ecowildlife Travel, hemos parado en el cráter del Ngorongoro, una de las maravillas de la naturaleza mundial y que está declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es la caldera volcánica intacta más grande del planeta.

A modo de coso romano, el crater levanta muros de 600 metros de alto, y un diámetro de 16 kilómetros y en su interior, alberga las poblaciones más densas de grandes mamíferos del mundo. El cráter del Ngorongoro tiene unos suelos ricos donde crece la hierba y el agua abunda durante todo el año, esto proporciona el hábitat ideal para muchas especies animales. Los animales migran dentro y fuera a sus anchas, pero de forma minoritaria. La mayoría son residentes y permanecen aquí todo el año. Hay aproximadamente 20.000 grandes mamíferos residentes en el interior del cráter.

Elefantes, rinoceronte negro, hipopótamo, búfalo, eland, cebra, ñu, waterbuck, warthog, gacela de Grant y gacela de Thompson, babuinos y monos de cara negra y como no, los carnivoros encabezados por el león, así como guepardos, hienas y chacales y en menor medida el leopardo. La jirafa, el impala y el topi están extrañamente ausentes en el interior del cráter. La jirafa no encuentra acacias para alimentarse pero de los otro dos no se tienen tesis para avalar su ausencia.

Cuando permanecían en el cráter, los masai quemaban los pastos regularmente para favorecer el crecimiento de hierba fresca, cosa que favorecía a los ñus. Ahora que ya no están, las hierbas son muy altas, y eso favorece a los búfalos. Esta fluctuación en la población de grandes herbívoros, afecta también indirectamente a la de grandes depredadores como el león, la hiena o el guepardo. Lo que definitivamente es cierto, es que el cráter del Ngorongoro es un ecosistema cambiante y dinámico.

El cráter del Ngorongoro es a menudo considerado un microcosmos del Serengeti, pues en sus relativas pequeñas dimensiones (16 km2) alberga cinco hábitat diferentes que reflejan los principales hábitat de su enorme vecino, el ecosistema del Serengeti (24.150 km2), con bosques de acacias, Lerai Forest, lago salaino como el Magadi (también conocido como Lago Makat), que acoge a miles de flamencos migratorios, zonas pantanosas, hábitat excelentes para hipopótamos y muchas otras especies de aves acuáticas, sabana de hierba corta, es el hábitat del ñu, la cebra y la gacela de Thompson en el centro del crater y un pastizal en las medianias por donde se mueve el búfalo con la larga hierba que aquí podemos encontrar.


Los rinocerontes negros del Ngorongoro están en grave peligro de extinción, y han sido cazados furtivamente hasta la casi desaparición. El interior del cráter del Ngorongoro es uno de los pocos lugares de Tanzania donde se puede ver con casi total certeza este impresionante animal en su hábitat natural. En 1965 habían 100 rinocerontes en el cráter, a mediados de 1980 tan solo quedaban 2 individuos. Los rinocerontes están actualmente vigilados las 24 horas por los guarda parques, y la población ha aumentando lentamente. Tienen un periodo de gestación largo, así que este aumento es muy lento y eso hace que sean muy difíciles de avistar.

Actualmente hay cuatro clanes de leones y seis de hienas. Es interesante saber que todos los leones del Ngorongoro son descendientes de 15 individuos que sobrevivieron a una plaga de moscas mordedoras en 1961. Tenéis más fotografias en este enlace.

domingo, 16 de abril de 2017

TANZANIA(IV): LAGO MANYARA MIRIADAS DE AVES Y LOS LEONES TREPADORES


El Lake Manyara en Tanzania, es un parque nacional de unos 200 km2, ocupados la mayoría por un lago alcalino donde anidan y descansan millones de aves. Este parque  es conocido por sus leones trepadores de árboles y por tener  una de las mayores concentraciones de elefantes de África y una de las mayores agrupaciones de monos del país entre los que destacan la presencia del mono vervet, el escaso mono azul y miles de babuinos.

El Gran Valle del Rift es una inmensa ruptura de la superficie de la tierra que recorre unos 6.500 kilómetros desde el Mar Rojo hasta las orillas del río Zambeze. Es uno de los pocos accidentes geográficos de la Tierra que se pueden ver desde la Luna. Es aquí, en el Lago Manyara y en el crater del Ngorongoro del que ya hemos hablado donde los acantilados alcanzan sus mayores alturas (aprox. 600 m).

Esta vez hemos entrado por la entrada más alejada la que está cerca del Maji Moto para recorrer el parque en su totalidad, en el pasado esta entrada estuvo vetada a los turistas por la mosca tse tse y la fiebre amarilla. Las laderas boscosas que cobijan la empinada escarpa hacia el valle son exuberantes y muy verdes y la presión de la población local y sus huertos y cultivos hace que en sus alrededores se concentre la mayor parte delos elefantes, dicen que la mayor concentración de elefantes del África oriental. Esta ladera densamente forestada finalmente se abre a una vasta extensión de llanuras aluviales que rodean el lago.

El paisaje del Lago Manyara incluye las aguas subterráneas del bosque, ferruginosas y salobres así como manantiales de agua dulce,  bosques de acacias,  llanuras aluviales de hierba y por supuesto, el lago mismo. En una sola visita es posible ver los principales atractivos de este parque, paisajes increíbles, animales salvajes, y la posibilidad de ver y admirar desde el interior el increíble valle del Gran Valle del Rift.

Las especies residentes de herbívoros que encontramos en el Lago Manyara son, elefantes, hipopótamos, jirafas, ñu, búfalo, jabalí berrugoso e impalas. Los monos, encabezado por  monos vervet, el mono azul y los babuinos. En las llanuras aluviales se encuentran búfalos, jirafas y ñus. También varias piscinas naturales con grandes concentraciones de hipopótamos.  Los carnívoros del parque son el león y el leopardo. Estos son mucho más difíciles de ver en comparación con el Serengeti y el cráter del Ngorongoro. De hecho en este safari no los pudimos ver y eso que los leones del parque son los únicos del mundo que viven parte del tiempo en lo árboles, dicen que se refugian allá para huir de las salobres aguas pero sobre todo para descansar y acechar a sus presas,vimos una reciente comida, un búfalo, pero no detectamos su presencia.

Probablemente Mayara sea el destino ideal para el birdwatcher, aquí disfrutará con más de 300 especies, incluyendo las migratorias, El lago atrae a miles de flamencos y muchas otras especies acuáticas. Dos de las más interesantes especies comúnmente vistas son las águilas de cresta larga y el águila pescadora africana pero sobre todo la concentración masiva de pelicanos, las dos especies el blanco y el rosado, flamencos y miles de cigüeñas africanas.

Tenéis más fotos en este enlace y todos los enlaces de este viaje a Tanzania en este otro enlace.

viernes, 14 de abril de 2017

TANZANIA (II) PARQUE NACIONAL TARANGIRE EL REINO DEL BAOBAD Y EL ELEFANTE

Tarangire es una maravilla escondida de Tanzania que merece una consideración especial en el itinerario de cualquier entusiasta de safari, especialmente a principios de la temporada seca, cuando acuden aquí grandes masas de animales para abastecerse del agua perenne del parque.

El parque nacional tiene aproximadamente 2.576 km2, y es el quinto más grande de Tanzania. El parque lleva el nombre del río Tarangire, la única fuente de agua permanente de la zona. Este río es un imán para la fauna salvaje durante la estación de sequía, cuando grandes concentraciones de elefantes, búfalos, ñus y cebras se congregan a lo largo de sus orillas.


El río Tarangire transcurre hasta el centro del parque a través de distintos hábitat y una variada topografía. Suaves colinas intercaladas con baobabs gigantes, bosques de acacias abiertos y pantanos de temporada proporcionan un espectacular y pintoresco entorno.Durante la estación seca, cuando el sol ha cocido toda la humedad de los paisajes circundantes, una gran variedad de especies animales son atraídos por el agua del río Tarangire y los pantanos estacionales.

El parque tiene unas características que lo hacen muy especial, es el refugio de la mayor población de elefantes en el norte de Tanzania. Estos fueron víctimas de la caza ilegal durante la década de 1980, pero actualmente el número de individuos se ha recuperado de manera espectacular. Alrededor de 3.000 elefantes se contabilizaron en el último censo del año 2000. La población ha seguido aumentando, y se habla de un “baby boom” en Tarangire. Durante un safari en este parque nacional podrás avistar muchos elefantes menores de 10 años, así como bebés.



Sin duda otro de los grandes atractivos del parque son los gigantes baobabs, que aquí pueden verse en grandes cantidades. Sus impresionantes dimensiones hacen enanos a los animales que pastan debajo de ellos. En Tarangire se suelen hacer safaris grandiosos con avistamiento de muchas especies animales diferentes. Además de los herbívoros migratorios que se desplazan por todo el ecosistemas, encontramos numerosos residentes que permanecen en el parque todo el año como elefantes (algunos también son migratorios), mangostas, jirafas, antilopes de bosque, kongoni, dik-dik, impala, búfalo de agua, jabali berugoso o decenas de manadas de babuinos y monos de cara negra. Dicen que en el sur del parque se pueden avistar especies raras de antílopes como el kudu menor, eland y el oryx, aunque este último,  nosotros no hemos tenido la suerte de verlos.



Entre las especies de carnívoros, encontramos leones, leopardos, guepardos, hienas y chacales. Los leones son abundantes en este parque, y son avistados con relativa facilidad. A veces se detecta la presencia del leopardo y el  guepardo acude al parque sobre todo en época de migración, siendo muy escasa su presencia.

Los ritmos de vida salvaje de Tarangire son casi directamente opuestos a los del Serengeti. Tarangire entra en explosión cuando durante la época seca (julio-noviembre) llegan enormes poblaciones de elefantes y otras especies en busca de agua al rio. La mejor temporada para la fauna salvaje empieza a crecer en junio, con el inicio de la temporada seca. Durante los meses de junio y julio, los alrededores del parque se secan, y muchos de los animales comienzan a emigrar de nuevo a Tarangire. Durante los meses de agosto, septiembre y octubre, las zonas periféricas son ya completamente secas. Esta es la mejor época para visitar Tarangire, la  que hemos elegido nosotros,  donde se puede uno topar con los grandes rebaños de búfalos, ñus, cebras y elefantes que caminan todo el día en busca del agua.

Con las lluvias de abril, estas concentraciones se dispersan en el ecosistema circundante. Entre enero y mayo, la mayoría de los animales migratorios están dispersos, pero se encuentra un gran número de especies residentes. Os he dejado un enlace con muchísímas fotos en este site.

El próximo mes de marzo 2018 volveremos, tenéis toda la información en este enlace.

lunes, 10 de abril de 2017

TANZANIA: EL MONTE KILIMANJARO EN SINYA ELERAI

Dicen los masais que hay un dios en la cima del monte que petrifica a todo el que osa subir a Kilimanjaro, "la montaña blanca". Ellos no suben por si acaso y los que subieron se quedaron petrificados del frio glaciar que hace en la cima donde la nieve se apodera del volcan. Dicen los masais que viven en Sinya Elerai que el monte ya no está blanco, que no saben que le pasa. Ya los "mzungus", los hombre blancos que lo suben, no se quedan petrificados, y no es por los plumones de marca que llevan, es que el monte blanco  está perdiendo su nieve, el cambio climático está matando el glaciar que siempre tuvo y cada vez tiene menos nieve. Dicen los masai de Sinya Elerai que eso no es bueno, que no es natural...

Frontera con Kenia y con el Parque Nacional Amboseli, la reserva de fauna de Sinya Elerai, es un área de sabana con espectaculares vistas del Kilimanjaro y el monte Meru, abundante vida salvaje y una relación fácil y cercana con los masai que habitan en la zona. Aquí el masai es más libre, más natural y más cercano, sigue viviendo en sus chozas y pastoreando su ganado, aquí el masai camina con paso firme a nuestro lado y nos cuenta historias de su tierra, la tierra semiárida de Sinya y Elerai, salpicada de acacias, donde habitan algunos de los más grandes elefantes africanos, aunque esta vez no les vimos, las lluvias no llegan y el elefante recorre decenas de kilómetros para buscar agua.




Estos masai, poco familiarizados con el turismo, conservan formas de vida y tradiciones ya desaparecidas en otros grupos. La relación privilegiada con este grupo permite a los huéspedes conocer sus poblados, acudir a su mercado y relacionarse con ellos con toda facilidad y conocer el proyecto de desarrollo que entidades locales y ong`s internacionales han instalado en la zona con escuelas para que la cultura masai no se extinga, con un hospital donde ya hay médicos masai que alargan la esperanza de vida de estos nómadas, con armonía y respetando sus costumbres y cultura.

La reserva privada de Sinya, mide unos 600 kilómetros cuadrados. Esto permite disfrutar de la vida animal en soledad, lejos de los caminos trillados y percibir la armonía y emoción de la naturaleza intacta. De sentirse en contacto con la tierra madre, con sus olores, con el aire fresco que nos llega de la montaña y con el conocimiento que nos transmiten nuestros guías. En Sinya no hay sobresaltos, no hay estres, no wi-fi, en Sinya el viajero puede sentirse en comunión completa con la naturaleza.

Os he dejado más fotos de Sinya en este enlace.

jueves, 6 de abril de 2017

TANZANIA: NUEVA EXPEDICIÓN A LA GRAN MIGRACIÓN


He viajado muchas veces con las manadas de hervíboros en la gran migración anual en la planicies de Serengueti, he visto las grandes manadas esperando en las orilla del Mara el momento de dar el gran salto, acompañé a la gran manada hasta el Kirawira, pero no me canso de hacerlo, y esta vez, acompañando de la mnao de Ecowildlife Travel a un grupo de apadionados de la fauna, volveremos a sentir esas mismas emociones.la orilla y esperan paciente su comida. Los leones no necesitan correr, apostados debajo de los árboles descansan para hacerse con las bestias que, exhaustas, cruzan el río Mara para caer en sus fauces.

Millones de hervíboros, cebras, gacelas, impalas y ñus comienzan en Agosto el camino de regreso a las planicies del Serengueti en busca de pastos frescos. Cientos de predadores les siguen en un cortejo fúnebre.

Aquí abajo, una familia de guepardos al completo, subidos sobre un termitero, observan el movimiento,
el polvo es asfixiante, los animales se van acumulando en las praderas y parece que el horizonte no se acaba nunca entre las siluetas de los herviboros. Si os apetece podreís seguir nuestras aventuras a través de este blog y nuestras redes sociales. Iremos colgando las fotos en este enlace.

No os lo perdais.

lunes, 3 de abril de 2017

EL ATAQUE DEL GUEPARDO DURANTE LA GRAN MIGRACIÓN

                                            Esta semana comenzamos una nueva aventura en la Gran Migración africana. Podréis seguir toda la aventura en este blog y en nuestras redes sociales y las fotogafías la iremos colgando en este enlace.

Para animar boca os dejo un video grabado en nuestra última expedición a la gran miración, esa vez en el lado keniata. Una inocente cría de cebra corretea por la pradera durante la Gran Migración en el Parque Nacional de Masai Mara en Kenia, dos hermanos guepardos observan una cebra adulta herida, probalemente por el ataque de un león, se lanzan sobre ella. El intento es fallido pero se topan, de repente, con la cria de cebra y su madre y cambian el objetiv. La madre cebra supo defender bien a la cría y los cheetah, cansados y desilucionados, desisten del ataque.

Un momento increible.