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jueves, 28 de septiembre de 2017

BUTÁN; LA MIRADA PERDIDA EN LA ASCENSIÓN AL NIDO DEL TIGRE



El nido del tigre a más de 3.100 metros de altura

Esta mañana nos hemos propuesto un gran reto, imitar al gran gurú  Padmasmabhava y volar hasta el nido del tigre en el valle de Paro, por encima de los 3.000 metros de altura, toda una proeza pero si el gurú lo hizo por que nosotros no vamos a poder.  El monasterio budista de Taktshang es conocido como el Nido del Tigre. Colgado en una pared vertical, a 3100 metros sobre el nivel del mar, ha llamado la atención de viajeros, cineastas y turistas de todo el mundo. Desde nuestro hotel lo vimos nada más llegar y desde ese instante, pisar sus lozas se volvió nuestro obsesión.

El monasterio, que comenzó a construirse en 1692, honra la memoria del gurú indio Padmasmabhava, que introdujo el budismo en Bután. Cuenta la leyenda que en el siglo VIII llegó a esta montaña desde Khenpajong a lomos de una tigresa y le impresionó tanto el lugar que estuvo meditando en él durante tres años, tres meses, tres semanas, tres días y tres horas. Y no me pregunten sobre eso, son las cosas que nos explican los guías y tenemos que creerlas al pie de la letra..., ellos a veces tampoco saben la respuestas o tienen una como latiguillo que van repitiendo todo el día. En este pequeño país apenas hay cultura de turismo y los guías todavía les falta mucho que aprender.


Durante la ascensión encontraremos muchas obras religiosas como esta estupa movida por el agua del arroyo

Pretendo en este post también geolocalizar la subida para que sirva de referencia a otros viajeros. Llegaremos a los templos que componen este recinto sagrado tras un breve recorrido en coche desde Paro, situado a diez kilómetros. Si pasamos al menos un par de día en Paro nos ayudará a aclimatarnos antes de empezar el ascenso, pues no debemos olvidar que estamos a más de 3.000 metros sobre el nivel del mar y notaremos la falta de oxigeno en el aire. En el inicio en un bosque de pinos encontraremos también vendedores que nos alquilan palos para la subida e incluso un caballo para hacer la primera parte de la ruta. El precio entre 5/10 euros. Nosotros no lo utilizamos por ética, pero mucha gente sube a lomos de los animales por una buen senda, ancha pero con desniveles duros. El inicio es a 2.600 metros de altura y debemos ir provistos de agua, aunque hay por el camino, y una buena gorra para cuando desaparece el bosque.

En la subida podemos ir admirando el paisaje de esta zona de la precordillera de los Himalayas, bosques de pinos, lauráceas y hasta encinas, con un sotobosque donde predominan los helechos. Muchas flores y mariposas y el canto de miriadas de aves. A 2.800 metros de altura y casi media hora después de haber comenzando a andar,  unos bancos nos invitan al descanso y al girarnos, la primera imagen de templo desde que salimos. A 2.880 metros una fuente de agua potable y el primer encuentro con los monjes que suben a orar. Son gente sencilla de pueblo a la que le ilusiona que los turistas lleguen hasta aquí.Van cargados de chucherías para hacer ofrendas y algunos vienen acompañados de sus familias. 

Los caballos dejan a los turistas  a 2.900 metros de altura, ya con el nido a la vista y con enormes ruedas de oraciones cubriendo la ladera. Los caballo marchan por donde llegamos y nosotros alcanzamos en unos minutos una cafetería que sirve como punto de retorno a los más débiles y como lugar de oración para muchos que ya ven el nido delante de ellos. Para el resto, el mejor lugar para contemplar el nido y reflexionar. Una hora y media de caminata y 300 metros de desnivel nos detalla el gps.



Los jóvenes suben sus promesas vestidos con el traje local

Ahora toca una segunda subida bastante pronunciada en su primer tercio, pero estar a punto de contemplar el monasterio nos dará el aliento necesario para afrontar este último esfuerzo. Las banderas de oración se mueven con el viento hay mucha agua y oiremos el sonido de cascadas cercanas, pero sobre todo, por encima de todos esos rumores, se escuchan las trompetas y sonajas de los monjes que están de oración y nos animan sin querer, ya que esos sonidos son un bálsamo para nuestra respiración entrecortada.

Taktshang es un símbolo cultural para Bután. Tras sufrir un incendio en 1998, en el que se perdieron valiosas pinturas y esculturas, los trabajos de restauración nos lo han devuelto en todo su esplendor. El conjunto se divide en cuatro templos principales, que parecen surgir de la montaña y se conectan por escaleras de piedra directamente esculpidas en la roca. Todos ofrecen una perspectiva diferente del valle y en cada uno de ellos cabe un momento de reflexión. También hay cuatro cuevas, con fácil acceso, que merecen una visita. Destaca Tholu Phuk, la gruta donde dicen que Padmasambhava entró montado en la tigresa y en la que decidió quedarse a vivir.

Ya estamos a 3.114 meros de altura según el GPS, una última curva y de nuevo se aparece la hermosa visión. Como cuando entré en Machu Pichu por primera vez por la puerta del sol o cuando escuche el ruido ensordecedor de la cataratas Victoria en mi primer viaje a Zambia o el desprendimiento del hielo del Perito Moreno hace ya tantos años o como cuando me tomo una cerveza fresca en el Sacromonte mirando el atardecer como cae en la Alhambra, así de hermosa es esa primera vez la visión del Nido del Tigre y así de fuerte es como esa visión se aferran los corazones de quienes lo visitan. Luego ya solo quedan bajar 700 escalones y subir 200 más ( y repetirlo a la inversa para salir), pero el cuerpo ya no se acuerda del esfuerzo, es otro momento, han sido 3 horas y media de esfuerzo, de esas ya no me acuerdo, ahora queda desandar lo andado pero prefiero que os quedéis con esa visión y con la mirada adolescente de esta joven butaní de la foto os dejo,  una mirada reflexiva y en paz tras la subida. .



2 comentarios:

  1. Suscribo las palabras de Jose Luis. Su vision te transporta a un mundo irreal magico e inolvidable. El esfuerzo se ve recompensado por el panorama que percibe tu retina. Un lugar imprescindible de visitar.

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    1. y tu que lo digas, suerte de haberte tenido de compañera de viaje, un lujazo, besos guapa

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