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miércoles, 12 de enero de 2011

HAITI SIGUE SOÑANDO CON LA AYUDA INTERNACIONAL... y NO HEMOS APRENDIDO FILIPINAS

HACE DOS AÑOS ESCRIBI ESTO...PARECE QUE SEGUIMOS SIN APRENDER CUANDO SE TRATA DE PROBRES.

Si esto que sucedió hace ahora un año en Hiati, el desgraciado terremoto que asoló la vida de decenas de miles  de haitianos y tiro por los suelos las ilusiones del país más pobre del mundo, hubiera sucedido en España, con nuestra moral y con nuestra simpleza, seguramente hoy no viviríamos sumidos en una crisis, viviríamos sumidos en una depresión de difícil superación en décadas. Pero Haiti es otra cosa. Haíti es fuerza y voluntad, corraje y sencillez. Casi sólos son capaces de seguri sobreviviendo.

No sabemos, por más que nos digan los medios de comunicación, como estan superando la crisis más grave de su historia. No sabemos por mucho que Clinton se empeñe en ir a actos y funerales, si la ayuda, poca, escasa ayuda que está llegando, se queda en manos de burócratas sin escrúpulos o la recibe el pueblo. Sólo sabemos que en los inmensos campos de refugiados que aún siguen en pie, ya que no hay otra esperanza, la gente muere de hambre y de cólera, de enfermedades erradicadas de otros países. Son enfermedades de pobres o mejor dicho, son enfermedades DE POBRES, DE NEGROS, DE DESGRACIADOS.

Y mientrás tanto,  en Occidente todavía estamos pensando si hemos enviado nuestra ayuda o no. Hace unos meses me reunía con Médicos sin Fronteras, la gran ONG que se plantó en la isla 10 horas después del terremoto y le preguntaba: ¿pero que pasa con la ayuda? y ellos, encongíéndose de hombros, me contestaban "algunos países todavía no han podido enviarla". Una vergüenza sin duda.

Pero aún quedan esperanzas, Caritas continíua con su lucha para reconstruir un país del que ellos mismos dicen "Son muchos los ausentes, los desaparecidos, los huérfanos y las víctimas. Mas no ha sido tanto el terremoto lo que nos ha arrebatado a nuestros niños, a nuestros padres, a nuestros parientes, a nuestros amigos; sino la pobreza escandalosa, los abusos de los derechos sociales de los más débiles, la ignorancia, la irresponsabilidad" .
Como vemos quedan todavía esperanzas, pero todos debemos colaborar desde la humildad de nuestras sillas delante del televisor o delante del cafe y el diario en la barra del bar.

Hace un año os escribí esto http://laescapadadelturistaaccidental.blogspot.com/2010/01/haiti-el-dolor-de-un-pueblo-humilde.html

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