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jueves, 9 de septiembre de 2010

SENDERISMO. PARQUE NACIONAL DE MERU(III). CAMINANDO ENTRE RINOCERONTES.


El Santuario de Rinocerontes de Meru, es un territorio de 48 kms2, donde la autoridad keniata con ayuda internacional intenta proteger y fomentar la cría de rinocerontes blancos y negros. Pese al acoso constante de los furtivos, hoy mismo al escribir estas líneas han detenido a dos somalíes en la entrada del parque, se conservan 40 individuos del rinoceronte blanco y unos 20 de negro. En este Santuario trabajan una veintena de rangers, armados hasta los dientes. Los furtivos no entienden de formas ni maneras, recordad que el matrimonio Adamson ( ver entrada) firme defensores de estas tierras, murieron a mano de furtivos no hace ni 20 años.

Gracias a las gestiones de nuestro guía pudimos adentrarnos caminando en el santuario. La enorme extensión de tierra hace que parezcan que los animales, pese a su enormidad, se difuminen en el aire.

Dos rangers armados con rifles de asalto nos precedían y un tercero nos cerraba la marcha. La verdad es que es difícil explicar la experiencia, se ha de vivir. Yo ya viví un safari a pie en el Parque Nacional de Kruger en Sudafrica, se pasan nervios. En este sabemos que no encontraremos leones, pero un rinoceronte a la carga es algo que no debe ser muy recomendable. Caminamos por una laguna bastante seca entre matorral bajo y cañizar. El guía nos iba advirtiendo que nunca dejáramos su senda. El objetivo era una manada de rinoceronte blanco que habían avistado en la laguna.

Tras media hora de andar, comenzamos a sentir su olor. El rinoceronte es bastante territorial y marca su territorio constantemente. El guía desaceleró la marcha y a nosotros el pulso comenzó a disparársenos. Diez minutos más tarde los localizamos comiendo hierba fresca en un pastizal. Había ocho individuos gigantescos. Lentamente nos acercamos, los animales nos olieron y comenzaron a resoplar, miedo no era, creo que era pánico, el nuestro digo. Pero el guía no se inmutaba y continuaba acercándose a la manada. Cuando los teníamos a unos escasos quince metros, un macho enorme levanto muy altivo la cabeza y resopló mientras avanzaba, nuestro guía resoplo a la vez y eso hizo que el macho diera un bufido y toda la manada emprendiera un trote contenido y se alejara unos metros, ahora ya sabían quien mandaba allí.

A partir de ese momento nos relajamos y comenzamos a tirar fotos mientras los animales nos seguían con la mirada y continuaban pastando. La verdad es que sabemos que el rinoceronte blanco no es muy peligroso pero haceros a la idea de los 500 kilos de un toro, pues bien este animal también tiene cuernos y pesa más de una tonelada y corre a varias decenas de kilómetros por hora.

Nuestro guía nos preguntó si seguíamos en coche para buscar el rinoceronte blanco, pero le dijimos que por hoy ya estábamos contentos. Hakuna matata ( no hay problema nos contesto).

Otro enlace de Meru en http://laescapadadelturistaaccidental.blogspot.com/2010/09/el-naturalista-parque-nacional-de-meru.html

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