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viernes, 4 de septiembre de 2015

PERÚ(V) Y POR FIN MACHU PICCHU


Regresamos de nuevo en la mañana para ver la imponente ciudadela que ayer nos sorprendió desde la puerta del sol. Desde el Intipunku, la fortaleza nos pareció soberbia, caminando por sus calles el encuentro es increíble, todos coincidimos que es una de las ciudadelas más hermosas de imperios pasados de hayamos visitado. Imagino que la ilusión de verla por primera vez para la mayoría del grupo hace que la emoción sea superior a la realidad pero si, es algo increíble.

La imponente ciudadela de Machu Picchu habría sido construida por los Incas a mediados del siglo XV por órdenes del emperador Pachacútec, durante la época de expansión del imperio incaico. El imperio de los Incas, o Inkas, como también se les conoce, se estableció en Cuzco, aproximadamente en el año 1200 d. C. El inca Pachacútec lograría la expansión del entonces señorío Inca, logrando establecer el poderoso imperio del Tahuantinsuyo, el cual llegaría a abarcar cerca de 2 millones de kilómetros cuadrados. Sería bajo su reinado que se construiría la ciudadela de Machu Picchu. Es curioso pero los españoles, durante su época colonizadora, nunca llegaron a conocerla, si que sabían por la gente local que existió pero no se preocuparon en buscarla, enfrascados en derrotar al inca y en saquear tesoros, esta fortaleza en mitad de camino a la húmeda selva con sus monos aulladores, mosquitos y humedad eterna, no les debió parecer interesante.

Sobre el motivo de su construcción, en primera instancia se creía que Machu Picchu había sido erigida como una fortaleza militar o incluso como una residencia de descanso para Pachacútec, pero ambas hipótesis fueron perdiendo peso paulatinamente. Tras exhaustivos estudios, algunos especialistas han concluido que Machu Picchu fue usado como santuario religioso, principalmente debido al carácter ceremonioso que acompaña a algunas de sus estructuras. En su apogeo, se cree que Machu Picchu albergó entre 300 a 1000 personas. Los estudios indican que la fuerza agrícola de la ciudadela incaica habría estado conformada por colonos, también llamados mitimaes, procedentes de distintos rincones del imperio.

Lo cierto es que su existencia sería sólo conocida por los habitantes locales hasta el año en que el historiador estadounidense Hiram Bingham las encontrara y las expusiera al mundo entero. Siempre digo que el no la descubrió pero a todo el mundo, incluido el gobierno peruano, le conviene que así fuera ya que da más redito esto que decir que la encontró un campesino. Con la ayuda de la Universidad de Yale, la National Geographic Society y el gobierno Peruano, Bingham iniciaría trabajos arqueológicos en la zona desde el año 1912 hasta el 1915, periodo en el que se retiraría la espesa maleza que cubría las ruinas y se descubrirían numerosas tumbas de los habitantes de la ciudadela. En 1913, la National Geographic publicó en su revista un extenso artículo de Machu Picchu y los trabajos que ahí se realizaban y ese fue el principio de esta fiebre que a todos nos acoge de visitar al menos una vez en la vida el santuario inca, ya que desde ese momento Machu Picchu se convertiría en el máximo destino turístico del Perú y uno de los más importantes a nivel mundial. Fue declarado Patrimonio Cultural por la UNESCO y sin duda alguna es la joya más hermosa que el imperio incaico nos legó. Pero ojo, este hermoso lugar está a un paso de perecer bajo los pies de los mismos que la encumbramos, tanto turista acabará matándola si no se pone coto a tiempo, ya hay ciertas regulaciones pero no creo que esta ciudadela soporte el diario trasiego de turistas, sus cámaras, sus repelentes de insectos y sus basuras. Ya hay voces que claman por mayor control. Esperemos que se lleve a cabo.

Os he dejado más fotos en este enlace y sobre todo pensad que para obtener buenas instantáneas sin gente, se ha de ser paciente y visitar el recinto en la mañana temprano o cuando ya bajan los turistas a la hora de comer y uno parece que se quedará casi solo a la última hora de la tarde.

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