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domingo, 8 de noviembre de 2015

TAILANDIA(III): MERCADOS, MERCADOS, MERCADILLOS

Quizás heredados de sus vecinos chinos, quizás fruto de ansias comerciales, quizás fruto del avance del turismo, Tailandia está sembrada de mercadillos y mercados que los turistas buscamos con ávida compulsión. Uno, los más cargados de cosas falsas, de artilugios, de productos turísticos en general como casi todos los "nights markets", otros que intentan sobrevivir al turismo pero que se nutren de él como el mercado flotante de  Damnoen Saduak y otros que nacieron al amparo de un tren que lleva ya muchas semanas cerrado y que se abrirá el año próximo con pasos de trenes para animar al turismo a visitarlo.

Sea como fuera,  Tailandia está repleta de mercados flotantes cargados de encanto y belleza donde el viajero podrá sacar sus mejores fotos. De todos los mercados flotantes, Damnoen Saduak es sin duda el mayor y más conocido entre los turistas tailandeses y extranjeros. Si van entre semana verás de verdad el mercado, si lo visitas en domingo, todo es para el turista e incluso las señoras que cocinan transforman sus platos para el gusto del extranjero. En Damnoen Saduak, hay tantos vendedores en barca que se mire donde se mire hay siempre una estampa preciosa de postal que captar con la cámara y llevarnos un recuerdo de la Tailandia más auténtica. El Damnoen Saduak Floating Market se encuentra en la provincia de Ratchaburi, a unos 100 kms al suroeste de Bangkok. Los monjes budistas también se acercan al mercadillo desde sus templos de buena hora de la mañana para solicitar sus limosnas que los ciudadanos tailandeses de buena gana ofrecen a cambio de una bendición y un poco más de suerte en sus vidas y negocios flotantes.  Y si paseamos, desde sus orillas o desde las barcas de alquiler, veremos el circo montado de turistas, vendedores, domadores de serpientes y monos..., una de las películas de Sandokan.

Mercado del tren de Maeklong, en Tailandia, aunque todo el mundo lo conoce como el mercado del tren, sin duda la plaza de abastos más original de un país lleno de curiosos mercadillos. El tren lleva cerrado más de un año, se abrirá de nuevo en 2017 pero eso no quita que le paseo merezca la pena.

El mercado oficial está en la calle paralela a las vías del tren, pero como se quedó pequeño los vendedores fueron poco a poco conquistando el exiguo espacio que quedaba entre las paredes del edificio y la vía férrea. Como el tren de cercanías solo llega dos veces al día (a las 8,30 y a las 11,30) y además la vieja estación de Maeklong es su destino final y entra muy lento a nadie pareció importar ese pequeño inconveniente. Unos funcionarios aparecen cinco minutos antes con unos silbatos y unas banderas anunciado la llegada de la máquina. Entonces los vendedores recogen con urgencia los toldos, retiran las mercancías, esperan que pase la unidad…. y vuelven a colocarlo todo tal cual estaba.  Y sin inmutarse, en su reapertura, la del tren, esto se hará hasta seis veces al días, para regocijo del turistas y como no, alegría de comerciantes que verán incrementada su clientela ahora de dos horas puntas.

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