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miércoles, 9 de diciembre de 2015

NAVARRA Y SUS GENTES (I): EL PANADERO DE BURGUI EL PUEBLO DE LOS OFICIOS

Se echa la niebla al atardecer en el Valle del Roncal y las cumbres vecinas se oscurecen antes de que caiga la noche. Sobre el viejo puente romano que hace de puerta al valle de Roncal y nos da el paso del río Esca hacia los montes cercanos, pasean los turistas buscando la nutria que se duerme sobre la vieja presa de las almadías. Dicen los de lugar que se suele pasear ufana cazando barbos en el río y allá anduvimos nosotros varias horas esperándola, pero no se nos quiso aparecer...

Burgui es un pueblo que quiere recuperar los oficios de antaño, los picapedreros del río, los caleros y los neveros, los pastores y como no, los aserraderos donde se construían las almadías que bajaban el rio abajo hasta la ribera navarra y que cada verano se siguen homenajeando en este y otros pueblos cercanos. También, los panaderos que hacen que este pueblo huela a leña y harina desde por la mañana temprano. Aunque me apena que recuperando los viejos oficios, se olviden de que en el pueblo sigue habiendo panaderos que se afanan cada día desde la madrugada en hacer el pan que tanto echamos de menos en las ciudades. Yo que soy madrugador, me ha encantado hablar con el padre de los Ezker. Este hombre, ya jubilado, que lleva desde niño siguiendo lo que hizo su padre y ahora lo hace su hijo. Desde 1.932, antes de la guerra, haciendo pan en su Okindegia, enriquecen las comidas de todo el valle, son los últimos, luego se les echará de menos. Ruben, el último de la saga, abandono trabajo y amigos en Pamplona para seguir la tradición y cada uno de nosotros que entramos a comprar la hogaza, los cabezones, las barras tajas..., estamos confirmando que su apuesta fue sensata y valiente.

 Si os acercáis a Burgui tenéis que hacer el itinerario hasta la Foz de Burgui, es un pequeño paseo de escasa hora de duración que nos presenta todos estos oficios pero que acabe sobre un mirador sobre la foz y una de las paredes que cierran el valle. Allá arriba sobre los farallones rocosos y sobre los árboles podemos observar algunas de las más hermosas aves rupícolas de Navarra, la graja piquiroja, el buitre leonado, el grácil treparriscos y el rey del roquedo: el quebrantahuesos del que dicen que quedan dos parejas en el valle.

Os he dejado más fotos en este enlace.

4 comentarios:

  1. Lo tenías que haber titulado. Salí a tomar unas cañas, a las siete de la mañana, y me lié con el Panadero de Burgui. Jajaja

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    1. buen hombre, pero no estaba para ostias a esa hora, eso si, el pan ya hace tres días que volví y todavía tostado esta increible, jodida mierda de pana industrial que nos dan en las ciudades

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