Páginas vistas en total

sábado, 19 de octubre de 2013

DARJEELING(I)

Nuestra etapa en el camino de esta expedición en la que Ecowildlife nos lleva a conocer la etnografía de una de las regiones menos visitadas de la India nos lleva hoy hasta Darjeeling. El nombre 'Darjeeling' proviene de las palabras tibetanas, 'dorje' significa rayo y 'ling' un lugar o tierra, por lo tanto, 'la tierra del rayo'. Antes de su adquisición por la East India Co., en 1835, Darjeeling formó parte de Sikkim y por un breve período de Nepal.

Subida en lo alto de una montaña escarpada, rodeado de plantaciones de té y respaldada por un espléndido panorama del Himalaya, el pueblo alpino de Darjeeling, la Reina de las Colinas,  es probablemente uno de las postales más hermosas de este India alpina. Situada en el distrito  de Bengala Occidental, desde sus calles se contempla el Khangchendzonga (8598m) y al pasear entre mansiones coloniales, iglesias, budista y templos hindúes, el jardín botánico y un zoológico para la fauna del Himalaya, uno tiene la sensación de que algo se le ha perdido de la cultura india. Las callejuelas empinadas están abarrotadas con coloridos souvenirs y tiendas de artesanía, y uno de los mayores placeres es sentarse a tomar buena cerveza humeante acompañada de excelentes platos de la cocina  india  y tibetana. Para los aventureros hay magníficas caminatas que rastrean antiguas rutas comerciales de chinos, ingleses y orientales y desde donde tenemos algunas de las vistas más hermosas de la cordillera de los Himalayas.

Su desarrollo como centro turístico está relacionado con la colonización británica convirtiendo este sencillo pueblo rural en una estación-sanatorio de montaña para militares y sus familias. Hoy paseamos por sus calles abarrotadas por las fiestas del Durja, pocos extranjeros y la mayoría población hindú, que ocmo hicieran antaño lo ingleses, se retiran unos días a descansar.


Nuestro hotel, el Mayfar, es una reliquia de antaño con jardines llenos de flores y estatuas románticas repartidas por doquier ( alguna realmente hortera), tiene una sala de café dedicada a los himalayas con fotos de del Sherpa Teixing y de Edmun Hilary que no deben perderse.  Su excelente situación nos permite pasear por las callejuelas empinadas hasta la plaza de la villa donde los niños disfrutan con paseos a caballo, las señoras mayores rezan sus tantras sentadas en añejos bancos y los más no asomamos a los escaparates en busca de un souvenir para regalar. La vieja biblioteca se mantiene en la plaza y sobre sus viejas vitrinas se amontonan libros de fotografías, de etnografía, de la historia reciente y pasada de los Himalayas, algunas joyas como manuales de escaladas. Mañana os sigo contando cosas de esta joya alpina.

Por cierto estamos subiend fotos a este enlace de Ecowildlife

No hay comentarios:

Publicar un comentario