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domingo, 5 de octubre de 2014

MEERCADOS DEL MUNDO (IX). EL MERCADO INDÍGENA MÁS GRANDE DEL MUNDO: OTAVALO

Seguimos con Ecowildlife por este viaje etnográfico a Ecuador. Hoy Otavalo y su mercado indígena.

Otavalo es una ciudad de la provincia de Imbabura, en Ecuador; situada a 110 kilómetros al norte de la ciudad de Quito. Antes la carretera que las unía, la famosa panamericana, se resolvía en las quebradas hasta alcanzar su objetivo varias horas más tarde. Correa, un presidente del que muchos hablan excelencias, esta empeñado en hacer la carretera en el cruce por Ecuador una autovía que aligere la vida de los que tienen que cruzarla, y a fe que lo está consiguiendo, pero hace unos meses un terremoto le jugo una  mala pasada y se llevo por delante un buen trozo de la misma. El empeño sigue y están trabajando duro para volver a arreglarla pero mientras tanto, seguimos contorneándonos en esta vieja vía durante casi cuatro horas desde Quito a Otavalo.

Este valle andino es hogar de la etnia indígena kichwa de los Otavalos, famosos por su habilidad textil y comercial, son bien conocidos ya que las mayoría de los que vemos tocan música por plazas y calles de Europa. Ese afán comercial de esta etnia ha dado lugar al mercado artesanal indígena más grande de Sudamérica. La Plaza de Ponchos o Plaza Centenario es, sin lugar a dudas, un centro de confluencia a donde gente de todas partes del mundo llega para admirar la diversidad y habilidad artesanal y comercial de esta etnia ecuatoriana que llego desde el vecino Bolivia ya hace unas centenas de año, con Chichicastengo en Guatemala, uno de los más hermosos que yo he visto.

Como es sábado, antes de llegar pasamos por el mercado del ganado donde los locales se afanan en comprar sus "chanchitos" para el engorde. Es tradición comer un cerdo asado por carnaval y eso hace que hoy el mercado este animado.Las chicas se quejan de que hoy es mal día que solo han logrado vender un ternero. Como aprendiz de antropólogo este lugar me resulta realmente increíble.

Más tarde, ya en el centro de Otavalo,  un serpenteante laberinto de telas y ropas de vivos colores se desparrama por un gran número de calles aledañas a la Plaza de los Ponchos. El resto de la semana se restringe a la Plaza y a los locales comerciales de los alrededores, pero hoy es sábado y viajan gentes desde todo el valle a comprar y vender sus mercancías. No hay muchos turistas, unas cuantos franceses y nosotros. Casi de todo es posible encontrar mientras se deambula por las calles atestadas de ofertas, desde abrigos, pasando por charangos de armadillo, pinturas, bisuterías, artesanías, tapices para las paredes y hasta huevos fritos de cerámica.  


Los indígenas otavaleños  han llegado a ser, posiblemente, la población indígena más próspera y más famosa de toda América Latina. Puede ser que en parte por su éxito económico, los Otavaleños se las han arreglado para preservar cientos de años de tradiciones e identidad cultural.  Aun son fáciles de identificar, las mujeres por su vestuario tradicional, con sus blusas blancas bordadas y sus collares de cuentas o mullos dorados, mientras que los hombres llevan el cabello largo tejido en una trenza, pantalones blancos por los tobillos, ponchos y sandalias, pero estos son los más ancianos, los más jóvenes, desgraciadamente,  van muy "yanquizados" con gorras de béisbol y tejanos, esos si casi todos llevan su larga trenza. Os he dejado más fotos en este enlace.

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