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domingo, 12 de julio de 2015

FIESTAS DE SAN FERMIN: HEMINGWAY YA NO ESTÁ BORRACHO

Este año se han cumplido 80 años de la primera vez que Ernest Hemingway llegará a Pamplona por primera vez y unos años después publicará su celebrada "Fiesta". Jamás Pamplona agradecerá lo suficiente lo que el escritor americano hizo por la ciudad y el turismo. Hoy miles de americanos, franceses, coreanos, neozelandeces y otras decenas de nacionalidades, siguen tomando la ciudad durante las fiestas de San Fermín y haciendo lo que más le gustaba al viejo Ernest. Y que era eso, pues si le hacemos caso a su viejo amigo Jerónimo Echagüe, describía al escritor como: “un norteamericano al que le gustaba beber, comer, los toros y follar... ¡vamos, lo corriente!”. Pues eso, muchos de esos miles de visitantes vienen "a lo corriente".

He escrito muchas veces de la fiesta y están todas recogida en ente enlace del blog y no  quería repetirme esta vez, no puedo escribir un libro sobre la fiesta como el que escribiera uno de los americanos corneados el año pasado, Bill Hillman "How to survive the bulls of Pamplona" ('Cómo sobrevivir a los toros de Pamplona'), una guía de autoayuda para aconsejar a sus compatriotas cómo correr frente al toro en los Sanfermines. El tal Bill es todo un personaje de la "jet" americana se describe así mismo: "He participado en más de un centenar de peleas a puñetazos. He sido apuñalado, golpeado y he hecho algunas cosas muy feas a la gente". Afortunadamente la mayoría de los que vienen no son así. ¿Y como son?, pues la mayoría son adolescentes ávidos de fiesta y juerga que pueden pasar días sometidas a un stress etílico y durmiendo por cualquier lado, o meando ( solo conozco una ciudad que huele peor que Pamplona durante sus fiestas es La Habana en sus carnavales). Jóvenes que lejos de buscar el sueño idealista del viejo escritor americano, vienen atraídos por el desenfreno y la locura de una fiesta que realmente es atractiva al visitante, al visitante y también a los ciudadanos locales.

En esos artículos anteriores ya les hablé de algunas actividades pero hoy les animo  si están en la ciudad a pasearla, a desayunar en La Plaza del Castillo o sus aledaños y buscar al viejo Hemingway en la taberna del Iruña; a perseguir a los Kilikis como lo hacen los niños, como lo hicieron antes su padres. A buscar una tertulia en alguna peña pero que no hable de toros, los toros son para unos cuantos, la fiesta es para todos; a acercarce a las barracas a tomar un vino dulce y a cantar las viejas canciones de antaño;  a escuchar txalapartas  o su sucedáneo de las batukadas en alguna esquina; hagan pasacalle con las charangas con un vino en la mano y si se animan, vayan a escuchar a algunos de los conciertos que se ofrecen en las plazas ( me descojoné de risa viendo a las Azúcar Moreno, lejos de la bucólica estampa de grandes artistas de otros tiempos).

Esa otra fiestas no es tan atrevida como la de las borracheras de Hemingway y sus compatriotas pero de bien cierto que uno puede pasar un par de días divertidos y olvidarse de esas interminables juergas que parecen ser el alma de la fiesta y que, creanme, no lo son más que para la televisión que busca carnaza. Por cierto, no he visto los encierros, ni he ido a los toros y no por eso dejo de reconocer que sin toros nada sería igual, pues no habría la tele buscando la cornada, ni los guiris que se tiran a correrlos, ni "los malditos divinos que se creen los amos de todo esto" en palabras de mi amigo Javier, y que después de empujar, golpear y despotricar de los corredores novatos salen todo ufanos en la tele a contarlo. Ven si al final tienen que salir los todos a escena.  Si no han estado, anímense un año a probarlo, y si han ido o están, que ¡Viva San Fermin¡


2 comentarios:

  1. Vaya, vaya, con mi amigo Pepe Koldo. ¡Que artículo más moderado! Totalmente sorprendido me has dejado.
    ¡¡Gora San fermín!!

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  2. Hombre, lo cortes no quita lo valiente, y no porque la calle huela a meaos y haya yamquis borratxos y los toros sean una salvajada, fuera de esos ( jajajajaj) la fiesta es chula , de la calle, de la gente, del pueblo, sin hipocresias, y con buenos maigos... un abrazo navarro y pasale el enlace por wasap a Manolo y Luis

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