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jueves, 7 de septiembre de 2017

PREOCUPACIÓN POR LOS GRANDES MAMIFEROS


Se presentó un estudio hace un par de años en Ginebra por parte de la WWF que concluía de forma contundente que el comercio ilegal tigres, rinocerontes y elefantes "continúa en casi todos los países estudiados" y que desgraciadamente estas especies caminan hacia su extinción si los gobiernos de todo el mundo no ponen más empeño en su salvación. Esto ya lo venimos advirtiendo desde Ecowildlife  que vemos como en nuestros viajes de naturaleza cuesta cada vez más encontrar fauna salvaje fuera de las reservas  los parques con vigilancia.

Los biólogos encargados del estudio afirmabann además, que "entre las peores actuaciones está Vietnam", lamentaron, pues este país ha fracasado tanto en el cumplimiento como en la aplicación legal de la protección de tigres y rinocerontes, y sigue siendo el principal receptor del comercio ilegal de cuernos de rinoceronte. Mientras exista este comercio ilegal, el furtiveo en los países subsaharianos, más pobres y hambrientos, no va a cesar. En Vietnam practicamente es imposible encontrar un gran  animal salvaje en sus bosques y parques nacionales.

Otro de los puntos preocupantes que se recogían en el informe es la inadecuada situación de los mercados de marfil en China y Tailandia, donde se comercializan los colmillos de la mayoría de los elefantes que cada año se cazan de forma furtiva en África. Según WWF, "China ha fallado en la supervisión de los mercados de marfil legales", mientras que Tailandia "no ha logrado cubrir el vacío legal que existe en torno al comercio de colmillos de elefante", lo que supone que esta práctica se pueda llevar a cabo fácilmente entre minoristas. La mayor parte de los países del África incluidos en el estudio recibieron calificaciones negativas por su protección de su fauna, especialmente en el caso de los elefantes. Zambia, Mozambique, Egipto, República Democrática del Congo, República Centroafricana, y Camerún obtuvieron las evaluaciones más negativas, mientras que solo Kenia, Zimbabue y Sudáfrica mostraron avances en la protección de esta especie.

En el otro extremo están India y Nepal, países que según WWF han mejorado en la protección de las tres especies amenazadas que contempla este estudio u que avanzan de forma decidida a la protección de estos símbolos de su biodiversidad y que comienzan a representar un alto nivel de negocio en el turismo de naturaleza.

Pese a todos estos esfuerzos, los naturalistas vemos con preocupación como cada día son mas las horas que dedicamos en los safaris a encontrar a estos animales y como desciende su número sin que hagamos mucho para evitarlo. El turismo sostenible y responsable creo que es la llave para sacar a estas poblaciones de cazadores furtivos de los parques y reconvertirlos. Hay experiencias muy positivas en África y Asia y creo que ese debería ser el camino a seguir. Acabamos de llegar de Bostsuana donde hemos convivido con gentes de las etnias sun y bayei, antiguos cazadores y que hoy explotan los camping de las reservas de Linyati y Khwai y viven de este nuevo negocio ahora alejados de la caza. Creo firmemente que ese es el camino.

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