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sábado, 3 de septiembre de 2011

BERTOLUCCI NO ESTUVO AQUÍ. PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD DE LA CIUDAD PROHIBIDA. PEKÍN (I)

O al menos esa fue mi impresión y ahora dudo si la gran película del genial creador italiano Bernardo Bertolucci,  "El último emperador", fue grabada en estos escenarios naturales de la Ciudad Prohibida de Pekín o en la conocida Ciudad de los Sueños de los estudios de Cinecitta.

Es solo una figura retórica, pero es lo menos que uno puede pensar cuando llega a la Ciudad Prohibida de Pekín y se topa con varios miles, que digo, decenas de miles, centenares de miles de ciudadanos chinos que la toman cada día de fiesta, en desordenada procesión y con la típica algarabía de las familias chinas, para pasear por ella. Aún recuerdo con admiración el instante en el que el joven emperador chino de Bertolucci, jugando con las cortinas aparece en la terraza de su palacio y descubre a los eunucos sentados en la plaza central. Comparar las dos fotografía y veréis por que lo digo.

La Ciudad Prohibida de Pekín ( suena mejor el nombre en inglés The Forbidden City), fue declarada patrimonio de la humanidad por la Unesco en 1987, para proteger sus tesoros y recordar su influencia en Asía y testimonio de la impresionante etapa de esa parte de la historia China. Sus tesoros fueron, la mayoría, expoliados por los japoneses en la segunda guerra mundial y los escasos que hoy quedan pueden verse en el museo. Y esa parte de la historia que se nos recuerda, solo puede una analizarla sentándose en sus escaleras, abstrayéndose del brutal ruido de las gentes que la invaden y leyendo la guía que una lleva, el resto es tarea inalcanzable. El ruido, la presencia policial, las familias comiendo sentadas en el suelo, los vendedores ambulantes que la toman con fruición, nos recuerdan que cualquier tiempo pasado fue mejor. La Unesco debería tomar nota y suspender al funcionario encargado de la vigilancia de estos preceptos. Espero que por este artículo no me vuelvan a censurar otra vez.

Aún así me quedo con el recuerdo de la inmensidad del palacio, con los azulejos que decoran sus tejados y balaustrales, con el mármol finamente tallado de sus escalinatas, con los detalles de las influencia de las diferentes dinastías expuestas en el museo, con sus enormes recipientes tallados que decoran sus estancias y sus escaleras finamente talladas. También con muchos estudiantes que me preguntan por mi país y por como les vemos y que te cuentan sus ansias de libertad con la boca pequeña y mirando para los lados. Este Palacio si me gusto y repetiré algún día cuando el sol brille si polución y a primera hora de la mañana.

Llevaba años soñando con tener una foto en la entrada de la Ciudad Prohibida, debajo de la foto que preside la misma: una foto del gran líder campesino Mao Zedong. Por que eso fue Mao,  un líder campesino que levantó un país en una revolución campesina. Lejos de lo que hoy se ha convertido el país. Imagino que como en todos los lugares, el poder te transforma. El hecho es que me hice la foto pero, prefiero poneros una imagen más bucólica y menos antigua.  Pese al día gris y las inmensas mareas ciudadanas, este es el recuerdo que pretendo llevarme de la Forbidden City de Pekin. Como veréis pude hacer una foto sin gente. El próximo capítulo, otro símbolo de la libertad: la Plaza de Tiannamen.

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