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lunes, 22 de junio de 2015

RUSIA(II): LAS NOCHES BLANCAS DE SAN PETESBURGO

"Hay algo inefablemente conmovedor en nuestra naturaleza petersburguesa cuando, a la llegada de la primavera, despliega de pronto toda su pujanza, todas las fuerzas de que el cielo la ha dotado, cuando gallardea, se engalana y se tiñe con los mil matices de las flores."

F. M. Dostoievski  “Las noches blancas de San Petersburgo”

En verano  cinco millones de habitantes  y los turistas de San-Petersburgo gozan del periodo de las noches blancas, cuando la cuidad es fantástica. Con 21 puentes levadizos que se abren por la noche para dar paso a los barcos grandes  adquiere un aspecto extraordinario.  Este periodo comienza en el fin de Mayo y dura todo el junio y la primera mitad de julio, en total 1 mes y medio. Durante las noches blancas  el sol casi no se pone pero lo más hermoso: la gente, las calles, San Petesburgo en si mismo respira una vitalidad y una alegría difícil de explicar. Mientras los barcos navegan por el río Neva, a sus orillas la gente ensimismada en la madrugada blanca, ser relaja, los novios se besan y se encuentran escenas tan hermosas como la que ilustra esta entrada, que parece estar sacada de un anuncio moderno de una marca de perfume caro: todo es bucólico.

Es curioso ver que que los restaurantes siguen abiertos a plena luz natural de madrugada, la ciudad parece más abierta, menos imponente. El inmenso cielo, en el que se clavan las agujas doradas que rematan las torres de las basílicas, cobra una luz específica, con matices y fulguraciones azules, rosas y amarillas que en la tela de un acuarelista o en fotografía es cursi, pero in situ corta el aliento.

La naturaleza de las noches blancas (en ruso el fenómeno se llama Béliye Nóchi) puede ser explicado por la ubicación geográfica de San Petersburgo. Es la ciudad más situada al norte del mundo con una población de más de 1 millones de habitantes. San Petersburgo está ubicado en el norte de 57 ' a 59' grados. Debido a tal latitud alta el sol no pasa por debajo del horizonte para permitir al cielo ponerse lo suficientemente oscuro en la noche. Los habitantes de San-Petersburgo aprovechan este periodo con muchas actividades nocturnas, tanto artísticas, como de relax, paseando por las orillas del rio observando la estampa poco habitual de los puentes elevados. Técnicamente hablando las supuestas "Noches blancas" no son únicas en San Petersburgo pero solamente aquí las noches del norte han recibido tal aclamación poética. Y no es para menos ya que hasta los que van dormido en el autobús se despiertan y todos intentan fotografíar el instante. Y al regresar caminando al hotel por enormes avenidas vacías en la madrugada uno siente que ha estado en un lugar único e irrepetible, este caminar solitario en la madrugada, no es como aquellos otros donde el alcohol y la noche se mezclan y te hace tropezar con las sombras, es un caminar plácido y embriagador del que sabe que ha visto algo único en el mundo. San Petesburgo es en el mundo la única metrópoli donde tal fenómeno tiene lugar cada verano. Disfrutenlo os he dejado más fotografías en este enlace.

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