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miércoles, 12 de octubre de 2016

SUDAFRICA: VIENDO BALLENAS AUSTRALES EN HERMANUS



Andamos estos días por Sudafrica en una expedición de fauna salvaje y naturaleza y la primera parada al llegar a Ciudad del Cabo, siendo todavía Octubre, era acercarnos a la bahía de Hermanus para intentar captar con nuestra cámara a la Ballena Franca Austral (Eubalaena australis) un cetáceo misticeto de la familia Balaenidae propia del Hemisferio Sur y que viene a estas latitudes a dar a luz y alimentarse en estas aguas oscuras y frías pero llenas de vida y sobretodo, comida.

Y el objetivo se cumplió y compartimos más de una hora con un par de madres con su ballenatos, menos ejemplares que en Agosto, pero todavía quedan ejemplares en la zona. La Ballena Franca Austral promedia entre 13 a 15 metros para el macho y alrededor de los 16 metros para la hembra. Las crías nacen con 3 a 5 metros, desde el hocico a la cola. Su peso oscila las 40 toneladas (peso adulto). Estas mamas se paraban cada 10 minutos a dar de amamantar a sus crías. Si quereis verlos ( y no viajais con nosotros) os acercáis al puerto de Hermanus en la Falsa Bahía del Cabo oeste y allá hay varias compañías que sacan un barco todos los días entre Junio y Noviembre que es cuando la ballena visita estas costas.

Lo más curioso de este mamífero marinos son las callosidades, que son áreas de piel elevadas de más de 5 cm de grosor aproximadamente, de consistencia córnea, situadas en distintas partes de la cabeza. La distribución, dimensión y forma de los callos varían de una ballena a otra pero no cambian con el crecimiento. Funcionando como huellas dactilares, identifican a cada animal durante toda la vida. Estas callosidades, desarrolladas en la etapa fetal se llenan de pequeños crustáceos anfípodos llamados ciámidos (piojos de las ballenas) y en algunas ocasiones se intercalan con cirrípedos que hacen que las callosidades luzcan blancas, amarillas, anaranjadas o rosa claro. . El callo de mayor importancia por su tamaño es el "bonete", ubicado en la punta del hocico que es el que normalmente se suele quedan fuera del agua y nos permite sacar estas fotos.La cría levanta la cabeza junto a su madres y también queda retratada. De vez en cuando la mama se acuesta para que el pequeño ballenato pueda mamar tranquilamente.

Argentina, que es uno de los lugares de cría, declaró en 1984 monumento natural a las ballenas francas que se visualicen en sus aguas jurisdiccionales Tal decisión se fundamenta en la imperiosa necesidad de otorgarle la debida protección a esta especie animal que se reproduce y amamanta a sus crías en aguas australes.Un ejemplo que Uruguay, Australia, Gran Bretaña ( en las islas británicas de Tristan de Acuña también se reunen) y Nueva Zelanda deberían tomar ejemplo ya que solo quedan 8.000 ejemplares nadando en nuestros mares.

Os he dejado más fotos en este enlace.


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