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domingo, 20 de marzo de 2016

QUE HACER EN SEVILLA SI LLUEVE EN SEMANA SANTA. NON TIPYCAL SEVILLA (II).ITÁLICA

Veníamos de la primera entrada de la calle Feria, de echar un ratito en el Jueves  y disfrutar de esa Sevilla menos costumbrista. Y ahora nos encontramos en la ciudad romana de Itálica, al otro lado del río, en Santiponce, cuna de emperadores, toreros famosos y grandes banderilleros. Y los pongo en ese orden aunqué el "pueblo" quizás los hubiera puesto al revés.


Itálica comenzó a ser descubierta y desenterrada allá por el siglo XVI y aún hoy, en nuestros días, continúan en esa labor sobre la que, probablemente, fue una hermosa ciudad romana a las orillas del río Betis. En sus casas y "domus", debió nacer también el emperador Marco Ulpio Trajano allá por el año 53 de nuestra era, el emperador  que recobrara esplendor para un imperio romano en constante declive. Él convirtió esta vieja villa en la Colonia Aelia Augusta Italicensium.

En la ciudad también se formo otro emperador, Adriano, que también dio lustro al imperio. Merece la pena, antes de iniciar el recorrido, sentarse a ver el vídeo explicativo de la ciudad balneario y su importancia para el imperio y descubrir que la ciudad fue fundada por un grande, Publio Cornelio Escipión " El Africano", el único general romano capaz de derrotar a Anibal. Y lo que el Aricano fundó, una ciudad balneario para descanso y sanamiento de sus soldados, se convirtió pronto en una gran ciudad del imperio. Y digo que nos sentemos a ver el vídeo porque la gratuidad del recinto para europeos, les hacer ahorrar en guías y ver piedras sin historias que la acompañen, pues no dejaran de ser piedras.

El teatro romano, el anfiteatro , las calles empededradas  con su alcantarillado, los grandes domus con sus "termariums", las anchas avenidas repletas de estatuas, sus murallas, los frisos y sobre todos los mosaicos de sus casas como la de Neptuno, la de los Pájaros  o la de la Exedra merecen ser vistas con tiempo. Pasear por el interior del Anfiteatro nos traslada a otros tiempos y el viento que sopla por su troneras nos trae los gritos de la muchedumbre gritando al gladiador y a los cristianos. Un lujo cultural para una ciudad, Sevilla, que parece querer darle la espalda al otro lado del río. Ese es otro deporte del sevillano que no termino de entender, lo mío es lo mejor pero si no me gusta "que le den".


Con lo que nos ahorramos en la entrada, me acerco a comer en uno de los templos de gatroturismo de El Aljarafe, la Bodega San Rafael. Situada en el barrio de Camas de "La Pañoleta", desde sus arcadas se puede ver el monumento que el pueblo levantó a sus hijos más ilustres, Paco Camino y Curro Romero y a un arte, la tauromaquia, que aunque denostada en muchas partes de España, representa. para estas tierras símbolo de su cultura.

Una cervecita muy fría, una aliño de papas y unos "chicharrones de carne" en "papelón" es mi menú, seis cincuenta euros, un lujazo para nuestra maltrecha economía de verano. Apunten bien el sitio y miren la pizarra, buenos platos a buen precio. Antes de marchar pueden llevarse una garrafita de vino mosto del Aljarafe o de vino de pasas. Yo no la llevo porque no bebo y porque no quiero gastar mucho dinero. Recuerden que llevo  cinco cincuenta en el jueves y estós seis cincuenta:  doce euros y ya es mediodía.

Pues nos vamos a echar un ratito al fresco del parque a ver si doy una cabezadita  que esta tarde tenemos teatro del bueno. Mañana les explicaré lo que es ver Carmen, por la compañía de teatro clásico de Sevilla en un palacio y a la luz de las estrellas. Mañana les digo, mañana.

2 comentarios:

  1. Del susto, me he caído de la silla cuando he leído "Yo no la llevo porque no bebo" jajajajajajaja.

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