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viernes, 20 de noviembre de 2009

EL METRO DE SEVILLA



Hoy he cogido el metro de Sevilla, la ciudad donde nací. De inmediato han venido a mi memoria las imágenes de la infancia. Soy de esa generación que vivió el metro, sus obras y su abandono. Soy de esos niños que nos colábamos en el tunel del metro a imaginar batallas de los mundos y guerras subterráneas. He recorrido con mi imaginación los momentos, allá por los años 70, esos días de las huelgas salvajes de la construcción de una Sevilla convulsa.

En la estación de La Plata me ha venido a la mente el día que detuvieron a El Lute, las sirenas de los policias y aquel hombre malencarado y mal vestido que después se convertiría en abogado. En Amate y 1º de Mayo recuerdo imagenes de El Vaquilla y el Torete, historias de drogas y delincuentes juveniles que se hicieron famosos robando coches. En la Gran Plaza los sueños de muchos niños de Sevilla, comercios navideños abarrotados, los juguetes y Chencho perdido entre la multitud mientra su abuelo, el gran Pepe Isbert, lo buscaba. Se rodó en Madrid la Gran Familia, pero todos los niños de más de cuarenta años, recordamos a Chencho perdido en el centro comercial. Nervión es territorio enemigo, allí residen los palanganas, los sevillistas y para un bético es terreno prohibido. De San Bernardo recuerdo las grandes tardes de toros. Cuando hice la mili, los domingos de temporadas ibamos como escoltas a la plaza y allí conocí los grandes toreros del barrio sevillano. Barrio de toreros, pasos de semana santa y bares de tapeos. Y por fin el Prado. Donde se hacia la feria, hoy parque vallado. Salí del metro y caminando por el parque entre olores a jazmín y dama de noche, recorde aquellos tiempos y el valor que hoy, en la lejanía, tienen esos recuerdos.

El metro de Sevilla, es una realidad pero los recuerdos de aquello años setenta jamás se borraran de mi memoria

2 comentarios:

  1. Me ha gustado, yo también he vivido lo que cuentas.

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  2. Son recuerdos de un niño que crecio en Su Eminencia imaginando todo lo que había más allá de esas calles, hoy he podido cumplir muchos de esos sueños y regreso a Sevilla para ver como anda mi ciudad y como quiere avanzar en este convulso mundo que nos toco vivir. El metro es un paso más para uan Sevilla que tiene que llegar a se algún día moderna y poder convivir la modernidad con sus tradiciones. Saludos Miguel angel y gracias por leer este humilde blog

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